Se puede bucear con tiburones, y lo que cambia de un destino a otro no es la emoción: es la norma escrita que lo regula, la temporada real del animal y si hay cebo de por medio. Los tres datos están publicados y llevan números. El código internacional fija más de 3 metros desde la cabeza de un tiburón ballena y más de 4 desde la cola, Australia Occidental solo deja entrar al agua a diez personas a la vez y México prohibió la observación de tiburón blanco en Isla Guadalupe en 2023.
En resumen
| Destino | Lo que se puede comprobar en la fuente |
|---|---|
| Ningaloo, Australia Occidental | Tiburón ballena de marzo a julio y solo con licencia: 3 m de la cabeza, 4 m de la cola, 10 personas, 90 minutos, una embarcación por zona de 250 m |
| Maldivas | Reglamento 2024/R-96: los mismos 3 y 4 m, pero hasta 3 embarcaciones en esa zona, y 2 nudos dentro de los 50 m |
| Isla del Coco, Costa Rica | Martillo ausente «notably from March through May»; residencia de 0,52 ± 0,31 días; abundancia caída un 45 % en dos décadas |
| Tiger Beach, Bahamas | Tigre cebado todo el año en 1,5 km²; la mayoría de los marcados se ausenta en verano |
| Fakarava sur, Polinesia Francesa | Media de 600 tiburones de arrecife; el desove de mero que los sostiene es en las lunas llenas de junio y julio |
| Isla Darwin, Galápagos | Tiburón ballena de julio a diciembre, nada de enero a abril; 91,5 % hembras adultas de 9 a 13,1 m |
| Isla Guadalupe, México | Prohibido desde 2023: «Turismo, incluida la observación de tiburón blanco» |
| False Bay, Sudáfrica | Blanco un 82 % abajo; «No white sharks were sighted in False Bay since August 2018» |
¿Qué riesgo real tiene bucear con tiburones?
El International Shark Attack File del Florida Museum of Natural History, que existe desde 1958, confirmó 65 mordeduras no provocadas en el mundo en 2025 sobre 105 interacciones investigadas y 9 muertes por mordedura no provocada. Con qué se comparan cambia la conclusión, así que van las dos bases: contra la media quinquenal 2020-2024 que usa esa misma página —61 mordeduras y 8 muertes— 2025 está en la media; contra la media de diez años que da el balance de febrero de 2026 —72 y 6— queda por debajo en mordeduras y por encima en muertes. Australia tuvo 21 casos y 5 de esas 9 muertes, tres de ellas atribuidas a tiburón blanco sobre surfistas; solo Florida sumó 11 casos sin ninguna muerte, el 17 % de las mordeduras no provocadas del mundo.
Lo que le toca a un buceador está en el reparto por actividad de la víctima: nadadores y bañistas 46 %, surfistas y deportes de tabla 32 %, snorkel y apnea 15 %, otros 6 %. El buceo con botella no aparece como categoría propia: cae dentro de ese 6 % junto con todo lo demás, así que no se puede decir qué porcentaje de las mordeduras le ocurre a un buceador autónomo. Que no haya categoría ya es el dato. El museo lo calibra en ese mismo balance: «The chances of being bitten by a shark remain extremely low. Drowning and being struck by lightning are far more common».
Y hay un segundo número: además de las 65 no provocadas hubo 29 provocadas, y el ISAF define provocada incluyendo, textualmente, «bites on people attempting to feed sharks». El organismo que lleva el recuento mundial clasifica intentar alimentar a un tiburón como el acto que cambia de categoría la mordedura. Tenlo presente al repasar qué animales marinos peligrosos lo son de verdad.
¿Qué reglas rigen en el agua y por qué cambian de un país a otro?
La referencia común es «Turismo Responsable con Tiburones y Rayas», de WWF, Project AWARE y Manta Trust, edición española de 2017 y descarga libre. No dice «mantén la distancia»: da cifras, y cambian según lo que tengas delante.
- Tiburón ballena. Más de 3 metros desde la cabeza y más de 4 desde la cola. Máximo 10 personas a la vez, «incluyendo guías, fotógrafos/personal de video», y máximo 90 minutos dentro de un radio de 250 metros. Embarcación a más de 30 metros y a menos de 8 nudos. Prohibido bucear con botella, y prohibidos el flash y los selfies.
- Arrecife y pelágicos. Más de 3 metros y lo más cerca del fondo posible; diez personas, 90 minutos, y ninguna restricción para la embarcación.
- Jaula. Más de 400 metros de cualquier otra embarcación, una embarcación y una jaula por tiburón, ventana de menos de 30 cm de alto, sin puntas ni cortantes, y el cliente completamente dentro de la jaula en todo momento.
Aquí están solo las tres familias que esta guía va a usar después. El catálogo entero —tiburón peregrino, rayas, mobúlidas, y las prohibiciones concretas de cada ficha, de la inmovilidad tónica a las nocturnas en hábitat crítico— es materia del código de conducta con tiburones, que va aparte.
Ese código declara que se basa en los de Ningaloo: no es una norma inventada, es la de Australia Occidental exportada. Allí, el Departamento de Biodiversidad, Conservación y Atracciones fija que «the whale sharks are most reliably seen swimming and feeding in Ningaloo waters from March to July», que solo hacen tours comerciales los operadores con licencia del departamento y que en la zona de 250 metros trabaja una embarcación a la vez y 90 minutos como máximo. Ningaloo es donde se grabaron con cámaras a bordo del animal sus distintas formas de alimentarse.
Maldivas legisló su versión. El Reglamento 2024/R-96, difundido el 13 de octubre de 2024, mantiene los 3 metros del cuerpo y los 4 de la cola, pero admite hasta 3 embarcaciones simultáneas donde el código admite una, y añade 5 nudos de límite y 2 dentro de los 50 metros. Dos normas legítimas con números distintos: por eso el briefing no puede ser el mismo en todas partes. La ficha del animal va aparte: buceo con tiburones ballena.
¿Cuándo está de verdad el animal que vas a ver?
Isla del Coco, Costa Rica. Nalesso y otros (2019), en PLOS ONE, marcaron 84 tiburones martillo entre 2005 y 2013. Estuvieron ausentes de la isla durante periodos largos, «notably from March through May», y son menos abundantes a principios de año, especialmente en marzo. El índice de residencia global es de 0,52 ± 0,31 días, y baja a 0,24 ± 0,21 contando solo los animales seguidos 120 días o más: el martillo no vive ahí, pasa. El mismo trabajo recoge una caída del 45 % de su abundancia en dos décadas.
Isla Darwin, Galápagos. Acuña-Marrero y otros (2014) sitúan al tiburón ballena en la estación fría, de julio a diciembre, sin avistamientos entre enero y abril y con mayor frecuencia entre 23 y 25 °C. Lo llamativo es quién aparece: el 91,5 % son hembras adultas de 9 a 13,1 metros, y todas menos una de las 75 hembras maduras registradas tenían el vientre claramente distendido, compatible con preñez.
Tiger Beach, Bahamas. Hammerschlag y otros (2017) describen unos 1,5 km² donde los tigres son cebados todo el año y pueden operar a la vez hasta cuatro operadores. De 42 marcados entre 2014 y 2015, cuatro concentraron el 53,8 % de los datos de residencia y la mayoría estuvo ausente en verano: la ventana real es la fría. El sitio funciona como zona de gestación: Sulikowski y otros (2016) muestrearon 59 hembras y clasificaron 23 como maduras preñadas —el 39 % de las muestreadas—, 17 como maduras no preñadas y 19 como inmaduras. Contadas solo las maduras, que es un cálculo nuestro y no una cifra del paper, esas 23 son el 57,5 % de 40. Por eso las Bahamas siguen en cualquier lista de mejores destinos de buceo.
Fakarava sur, Polinesia Francesa. El paso alberga una media de 600 tiburones de arrecife, entre dos y tres veces la biomasa por hectárea documentada en cualquier otra agregación de tiburones de arrecife (Mourier y otros, 2016). La pirámide trófica está invertida: necesitan unas 90 toneladas de pez al año y el paso produce unas 17. Se sostiene con las agregaciones de desove, y esas tienen fecha: la del mero camuflaje supera los 17.000 individuos en las lunas llenas de junio y julio (Mourier y otros, 2019). Dentro del día manda otra cosa: 38 tiburones grises de arrecife seguidos un año con acelerómetros resultaron más activos de noche y con corriente saliente, con picos en luna llena y luna nueva. Ahí está el resto del criterio para elegir la mejor época para bucear.
¿El cebo cambia al tiburón, y dónde está prohibido?
La postura de WWF, Project AWARE y Manta Trust está en su Herramienta 7 y es textual: «Provisioning is a highly controversial and potentially harmful practice. Where natural encounters are likely without any form of attractant, it is best not to use one». Sobre seguridad no matizan: alimentar, y sobre todo alimentar a mano, es mucho más inseguro que el chumming o el baiting.
El mismo documento recoge las dos posiciones del debate, y ambas traen números. Sí cambia: en Oslob, Cebú, Araujo y otros (2014) midieron 44,9 días de residencia en los tiburones ballena alimentados frente a 22,4 en los no alimentados, con cicatrices de hélice en el 47 % de los individuos —el caso está en la guía de buceo en Filipinas—, y en Bora-Bora, Clua y Torrente (2015) asocian la alimentación manual a más mordeduras accidentales a buceadores. No rompe nada: en Tiger Beach, Jacoby y otros (2021) siguieron 48 tigres entre 2014 y 2017 y el cebo hizo que las agregaciones fueran más frecuentes y durasen aproximadamente el doble, pero no alteró la estructura social; y en New Providence, Maljković y Côté (2011) no hallaron «evidence of behavioral impacts, changes to seasonal movements or degrees of residency».
Prohibido: en aguas estatales de Florida desde el 1 de enero de 2002, donde el registro oficial recoge la regla 68B-5.005, «Divers: Fish Feeding Prohibited»; en aguas marinas estatales de Hawái, donde la Division of Aquatic Resources del DLNR explica que es ilegal salvo dos excepciones, la alimentación incidental durante una pesca lícita cuyo propósito no sea alimentarlos y las prácticas culturales o religiosas hawaianas tradicionales no comerciales; y en Polinesia Francesa, con un matiz que conviene leer literal. El artículo LP 2200-1 del código del medio ambiente, anexo a la Loi du Pays 2017-25 y vigente en la versión consolidada al 28 de mayo de 2024 que difunde el Secretariado General del Gobierno, no prohíbe el nourrissage en seco. Prohíbe «perturber de manière intentionnelle le développement naturel des espèces sauvages» y, entre lo que declara expresamente prohibido, atraer hacia uno a la fauna silvestre «par des gestes, bruits ou promesses de nourriture, lorsque cette pratique risque de constituer une gêne pour les autres utilisateurs de l’espace ou d’attirer des prédateurs». La prohibición va condicionada, y cebar tiburones para buceo cae de lleno en ese último supuesto, el de atraer depredadores, y contrasta con que buena parte de la literatura sobre cebado proceda justo de allí y sea anterior. Las tres se citan de forma distinta a propósito: Florida por su articulado, porque el registro oficial del estado lo publica; Hawái por el organismo competente, que es quien enuncia la regla y sus dos excepciones; y Polinesia Francesa por el articulado del código consolidado.
Bahamas creó en julio de 2011 un santuario de unos 630.000 km² que protege más de 40 especies —lectura que viene de la nota de Pew—, pero no prohibió el aprovisionamiento turístico, y por eso Tiger Beach opera con cebo todo el año.
¿Qué pasó en Isla Guadalupe?
Que un destino de referencia mundial se cerró. El resumen del Programa de Manejo de la Reserva de la Biosfera Isla Guadalupe, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 9 de enero de 2023, lista entre las actividades prohibidas por subzona «Turismo, incluida la observación de tiburón blanco». El considerando lo motiva en malas prácticas observadas «desde el 2016 al 2021», y las enumera: mal manejo del atrayente, turistas fuera de la jaula, turistas manipulando atrayentes, filmaciones comerciales fuera de las jaulas y sin equipo de protección, uso de sonares, drones sobre colonias de pinnípedos, jaulas no autorizadas y vertimiento de contaminantes. Con dos casos concretos: en 2016 un ejemplar entró en una jaula y salió con heridas graves; en 2019 otro quedó con heridas graves en las branquias y «se hundió inerte sin señales de vida». La actividad se realizó de 2001 a 2021.
Esa lista es, punto por punto, el catálogo de lo que ocurre cuando las reglas de la jaula no se cumplen. El resto del país sigue teniendo buceo con tiburones documentado, del buceo en México en general a la temporada de tiburón toro en Playa del Carmen.
¿Sigue habiendo tiburón blanco en Sudáfrica?
Menos, y con dos hipótesis enfrentadas sobre por qué. Hammerschlag y otros (2025), en Frontiers in Marine Science, publicaron censos estandarizados en False Bay entre 2000 y 2020: 1,64 ± 0,03 avistamientos por hora en 2000-2015 y 0,3 ± 0,02 en 2016-2020, una caída del 82 %, con una frase que no admite lectura suave: «No white sharks were sighted in False Bay since August 2018». Los autores plantean la mortalidad por el programa de redes y drum lines del KwaZulu-Natal Sharks Board y la depredación por orcas especializadas; el debate sigue abierto.
En Gansbaai, Towner y otros (2022) registran cinco cadáveres de tiburón blanco varados entre febrero y junio de 2017, cuatro con el hígado extraído, coincidiendo con la presencia de una pareja de orcas; el marcaje muestra la salida inmediata de los blancos, una caída sostenida de avistamientos durante los dos años y medio siguientes y la aparición del tiburón cobrizo en su lugar. Para el resto del país está la guía de buceo en Sudáfrica.
¿Qué hacer si aparece un tiburón?
Conviene reproducir a quien lleva el recuento, no al instructor de turno. El ISAF publica un protocolo para buceadores: si lo avistas, «stay calm and maintain your position in as quiet a manner as possible»; si estás pescando a pulmón con captura, suéltala y sal de la zona en silencio. Si muestra interés creciente, «swim quickly but smoothly, watching the shark all the time, with your dive partner close at hand», porque «sharks are less likely to attack a ‘school’ of divers than a solitary individual».
Si se pone agresivo, apóyate contra una estructura —arrecife, roca, pilote— para limitar los ángulos de aproximación; en agua abierta, espalda contra espalda con el compañero y ascenso gradual. Usa cualquier equipo inanimado, un fusil o una cámara, para apartarlo, golpeando en la punta del hocico: «this usually results in the shark retreating». Si llega a atacar, la recomendación es tajante: «’Playing dead’ does not work». Golpear, y atacar ojos y hendiduras branquiales. Después, salir del agua de inmediato, porque la sangre puede atraer nuevas mordeduras.
¿Cuánto vale un tiburón vivo?
Tiene cifra. Cisneros-Montemayor y otros (2013), en Oryx, calcularon que 590.000 personas hacen turismo de observación de tiburones en el mundo y gastan 314 millones de dólares al año, sosteniendo unos 10.000 empleos directos, frente a un valor de desembarque de las pesquerías mundiales de tiburón de 630 millones que llevaba la mayor parte de la década en descenso.
Ese es el argumento que sostiene todas las reglas de esta guía, y el que está detrás de decisiones como las cuotas de captura de tiburones en Ecuador. Y un buceador puede aportar el dato en vez de solo consumirlo: los censos de ciencia ciudadana en los que una inmersión cuenta tiburones están abiertos.
Preguntas frecuentes
¿Es peligroso bucear con tiburones?
El International Shark Attack File confirmó 65 mordeduras no provocadas en el mundo en 2025, sobre 105 interacciones investigadas, y 9 muertes por mordedura no provocada. La base con la que se comparan cambia la lectura: el resumen anual del ISAF las mide contra la media quinquenal 2020-2024 —61 mordeduras y 8 muertes— y con esa base 2025 está en la media en ambas cosas; el balance de febrero de 2026 usa la media de diez años —72 y 6— y con esa queda por debajo en mordeduras y por encima en muertes. Por actividad de la víctima: nadadores y bañistas 46 %, surfistas y deportes de tabla 32 %, snorkel y apnea 15 %, otros 6 %. El buceo con botella no aparece como categoría propia, sino dentro de ese 6 % junto con todo lo demás, así que el recuento mundial no permite decir qué porcentaje de las mordeduras le ocurre a un buceador autónomo. El Florida Museum lo calibra así: «The chances of being bitten by a shark remain extremely low. Drowning and being struck by lightning are far more common».
¿Por qué las reglas con tiburones cambian de un país a otro?
Porque el código internacional de WWF, Project AWARE y Manta Trust es una guía de buenas prácticas voluntaria y cada país legisla la suya encima. El contraste más limpio está en el tiburón ballena: donde el código admite una sola embarcación dentro del radio de 250 metros, el Reglamento maldivo 2024/R-96 admite tres, y añade un límite de 5 nudos, y de 2 dentro de los 50 metros, que el código no tiene. Son dos normas legítimas con números distintos, así que el briefing de un destino no vale para el siguiente.
¿Se puede bucear en jaula con tiburón blanco en Isla Guadalupe?
No. El resumen del Programa de Manejo de la Reserva de la Biosfera Isla Guadalupe, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 9 de enero de 2023, lista entre las actividades prohibidas por subzona «Turismo, incluida la observación de tiburón blanco». El considerando lo motiva en malas prácticas documentadas entre 2016 y 2021 a través del Programa de Conservación de Tiburón Blanco. La actividad con jaulas se realizó de 2001 a 2021.
¿En qué países está prohibido alimentar tiburones?
Depende del sitio. Está prohibido en aguas estatales de Florida desde el 1 de enero de 2002 (regla 68B-5.005) y en aguas marinas estatales de Hawái salvo dos excepciones tasadas. En Polinesia Francesa el artículo LP 2200-1 del código del medio ambiente no prohíbe el cebado en seco: prohíbe atraer hacia uno a las especies silvestres con promesas de comida cuando esa práctica pueda molestar a otros usuarios del espacio o atraer depredadores, que es justo donde cae cebar tiburones. Y no está prohibido en Bahamas, que es lo que permite cebar todo el año en Tiger Beach. La postura de WWF, Project AWARE y Manta Trust es textual: «Provisioning is a highly controversial and potentially harmful practice».
¿Qué hay que hacer si un tiburón se acerca mientras buceas?
El protocolo del International Shark Attack File para buceadores dice mantener la calma y la posición, «in as quiet a manner as possible». Si muestra interés creciente, nadar rápido pero suave, sin perderlo de vista y con el compañero cerca, porque «sharks are less likely to attack a ‘school’ of divers than a solitary individual». Si se pone agresivo, apoyarse contra una estructura o ponerse espalda contra espalda en agua abierta, y apartarlo con cualquier equipo inanimado golpeando la punta del hocico. Si llega a atacar, el ISAF es tajante: «’Playing dead’ does not work»; golpear ojos y branquias y salir del agua de inmediato.
