Buzos miskitos: cinco años de sentencia, dos cumplidas

La Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó a Honduras 18 medidas de reparación por el caso de los buzos miskitos, y cinco años después consta que ha cumplido dos: el acto público de reconocimiento y el reintegro de costas a la asociación de buzos lisiados. Las otras dieciséis siguen en supervisión abierta, y entre ellas está lo que cambiaría el oficio: el censo de buzos, la fiscalización de la flota langostera y una cámara hiperbárica operativa y gratuita en Puerto Lempira.

En resumen

PreguntaLo que consta
¿Qué sentencia es?Corte IDH, Serie C No. 432, de 31 de agosto de 2021
¿A quién ampara?42 víctimas directas y 233 familiares: 275 beneficiarios
¿Cuántas medidas?18: dos cumplidas y dieciséis abiertas, dos de ellas con cumplimiento parcial
Última resolución2 de julio de 2024: 82 de los 275 cobraron el total y 81 el 35 %
Recuento del CONADEHmayo de 2026: 172 con algún pago, 103 sin cobrar
Plazo de pagovencido: todo debía estar pagado en 2022

¿Qué decidió la Corte y a quién ampara?

La sentencia es de 31 de agosto de 2021 y no llega tras un fallo contencioso de fondo, pero litigio hubo: el Estado contestó en junio de 2020 oponiéndose a las violaciones alegadas y la Corte convocó audiencia pública para finales de abril de 2021. El 25 de marzo, en vísperas de esa audiencia, las partes presentaron un acuerdo de solución amistosa que el tribunal homologó, aceptando el reconocimiento de responsabilidad del Estado por violar, entre otros, los derechos a la vida digna, la salud y el trabajo en condiciones equitativas.

Las 42 víctimas directas del Anexo 1 no son 42 accidentes de descompresión. La Corte las desglosa: 34 buzos accidentados en inmersiones profundas, doce de ellos fallecidos; 7 muertos en el incendio de la embarcación Lancaster; y el niño Licar Méndez Gutiérrez, abandonado en un cayuco y desaparecido. Con los 233 familiares, el universo de reparación es de 275 personas, a las que la Corte llama víctimas del caso, y los montos son confidenciales.

Así se trabaja ahí, según el expediente: jornadas de 12 a 17 días seguidos, inmersiones forzadas de hasta 140 pies —más de 40 metros— y entrada al oficio a los 14 años. La misma sentencia recoge, en su párrafo 32, lo que recomienda la OPS: no más de tres inmersiones el mismo día. Es buceo profesional sin sus protecciones: compresor, manguera y prisa.

¿Qué está cumplido y qué sigue abierto?

En la resolución de 30 de abril de 2024, la Corte dio por cumplidas dos medidas: el acto público de reconocimiento y el reintegro de costas a la Asociación Miskita Hondureña de Buzos Lisiados (AMHBLI). Declaró parcial la publicación, porque falta difundir el texto íntegro en varios sitios que fija la sentencia y en lengua miskita.

Las dieciséis restantes siguen en supervisión y el tribunal marca la mayoría de ellas como no valoradas en esa resolución: atención médica, becas, viviendas, fiscalización pesquera, salud en La Moskitia, investigación penal y búsqueda de desaparecidos. Las excepciones son las dos que sí examinó: la publicación, en abril de 2024, y las indemnizaciones, en julio. Pendiente de evaluar es distinto de declarado incumplido, y la diferencia importa al citar al tribunal. En su listado oficial de casos en supervisión, consultado el 19 de septiembre de 2026, constan esas dos resoluciones de 2024 y no dimos con ninguna posterior.

La palabra incumplimiento la ponen los representantes de las víctimas, CEJIL entre ellos, y el CONADEH, cada uno por su lado. Los representantes son quienes informaron a la Corte, en diciembre de 2023, de que más del 40 % de las víctimas seguía sin indemnización alguna; el CONADEH no es parte en el caso y hace su seguimiento desde fuera. La lectura que sí es del tribunal resulta dura por sí sola: cinco años después, todavía no ha dado por cumplida ninguna garantía estructural de no repetición.

¿Por qué no termina de llegar el dinero?

La resolución de 2 de julio de 2024, la más reciente, declara parcial el pago: Honduras abonó la totalidad a 82 de las 275 víctimas y el 35 % a otras 81; el resto no había recibido desembolso, y faltan los intereses moratorios. La Corte lo anota con preocupación.

El CONADEH, el 17 de julio de 2026, cuenta que hasta mayo la Procuraduría General había pagado parcialmente a 172 personas y quedaban 103 sin cobrar. Son cifras suyas y agrupan a quien recibió algún pago sin separar total de parcial: no son la misma serie que el 82/81 judicial. En agosto de 2025 daba 124 y 151, así que la cuenta se mueve y hay que fecharla.

El cuello de botella que identifica es administrativo: para cobrar hacen falta documento de identidad y cuenta bancaria. Su informe especial de agosto de 2025 contaba 1.417 personas listadas en el enrolamiento del Registro Nacional de las Personas —una lista bastante más ancha que los 275 beneficiarios del acuerdo—, de las cuales 343 tenían DNI, 1.033 ni habían empezado el trámite y el resto estaba en proceso o con inconsistencias. Suma atraso desde 2023 en las becas de hijos y nietos, y 3 buzos pendientes de vivienda.

¿Y la cámara hiperbárica de Puerto Lempira?

El acuerdo obliga al Estado a mantenerla operativa y gratuita y a aplicar el protocolo de descompresión de diciembre de 2016. La cámara existe: la donó Estados Unidos en 2008. Lo que no existe es el servicio. En 2026 se anunció un proyecto de 54 millones de lempiras con dos cámaras nuevas previstas para el 16 de junio, y el 31 de agosto de 2026 la diputada Erika Urtecho declaró a TuNota que el hospital llevaba más de dos años sin cámara utilizable: la nueva había llegado y seguía sin instalar, la antigua sin reparar, faltaban unos 150.000 lempiras para montarla y los accidentados seguían viajando hasta Roatán. A esa fecha, La Moskitia no tenía cámara funcionando.

Que el traslado sea el plan es exactamente el problema: la enfermedad descompresiva grave se trata con oxígeno inmediato y recompresión temprana, como se vio en la evacuación de un buzo mariscador desde Melinka.

¿Qué dice la medicina sobre estos buzos?

La referencia es Barratt y Van Meter, en Aviation, Space, and Environmental Medicine (2004): 229 casos de enfermedad descompresiva o embolia gaseosa arterial en buzos miskitos atendidos en dos unidades hiperbáricas centroamericanas. El 94 % presentó algún déficit neurológico, el 79 % motor y el 20 % pérdida de conciencia; entre los 182 con debilidad, un 27 % tenía paraparesia y un 26 % paraplejia. El tratamiento se retrasó cinco días de media y aun así la cámara sirvió: al alta, cerca de un tercio había recuperado la fuerza por completo. Son 229 pacientes que llegaron a una cámara, no el retrato de todos los buzos de la región.

Las cifras grandes hay que fecharlas. El 97 % con algún síndrome, los 4.200 buzos con discapacidad y los 9.000 buzos de la langosta salen de un informe de la OPS de 2004 que la sentencia transcribe en su párrafo 31; el original no lo localizamos en línea y lo citamos por esa transcripción. Describen 2004, no una prevalencia medida hoy. La CIDH, por su parte, recogió 20 fallecidos y unas 400 lesiones en la pesca por buceo en 2013. Los 400 muertos que la AMHBLI reportó al CONADEH y los 8.000 lisiados citados por MOPAWI son estimaciones de organizaciones, y consolidar ese censo es otra medida comprometida.

¿Qué enseña este caso al resto de la región?

Que la sentencia no es la meta. En agosto de 2026 contamos tres muertes de buzos artesanales en Yucatán, Perú y Chile: dos por descompresión, ninguna con recompresión a tiempo, y la tercera por síncope de un adolescente que faenaba en apnea. La Moskitia tiene lo que allí falta —sentencia firme y tribunal supervisando— y lo pendiente es idéntico: censo, fiscalización, oxígeno a bordo y una cámara cerca de donde se bucea.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas medidas de la sentencia ha cumplido Honduras?

La Corte IDH ordenó 18. En su resolución de 30 de abril de 2024 dio por cumplidas totalmente dos: el acto público de reconocimiento y el reintegro de costas a la asociación de buzos lisiados (AMHBLI). Las 16 restantes siguen en supervisión abierta, y dos de ellas —la publicación y las indemnizaciones— constan con cumplimiento parcial.

¿Quién dice que Honduras incumple el fallo?

El CONADEH, en su documento de julio de 2026, y los representantes de las víctimas (CEJIL), en declaraciones de septiembre de 2026. Las dos resoluciones de supervisión del tribunal son de 2024 y en ellas la mayoría de las medidas figuran como no valoradas en esa resolución: pendientes de evaluar, distinto de declaradas incumplidas.

¿Se ha pagado ya a las víctimas?

En parte. Según la resolución de 2 de julio de 2024, 82 de las 275 víctimas habían cobrado la totalidad, 81 el 35 % y el resto nada. El CONADEH, con corte a mayo de 2026, contaba 172 beneficiarios con algún pago y 103 sin cobrar. El plazo vencía a finales de 2022.

¿Hay cámara hiperbárica en La Moskitia?

El hospital de Puerto Lempira tiene una, donada en 2008, y el acuerdo obliga a mantenerla operativa y gratuita. El 31 de agosto de 2026 la diputada Erika Urtecho declaró a TuNota que el hospital llevaba más de dos años sin cámara utilizable: la nueva había llegado sin instalar, la antigua seguía sin reparar y los buzos viajaban a Roatán.

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