Melinka: siete horas hasta la cámara que salvaron a un buzo

Lancha de la Armada de Chile navegando de noche en un canal patagónico durante una evacuación médica

Un buzo mariscador de 51 años, residente en Melinka (Región de Aysén, Chile), presentó un cuadro agudo de enfermedad descompresiva la noche del domingo 6 de septiembre de 2026 tras una jornada de extracción de erizo. Con riesgo vital, fue evacuado por mar hasta Quellón en una lancha de la Armada y por tierra hasta la cámara hiperbárica del Hospital San Carlos de Ancud, donde ingresó estable cerca de las tres de la madrugada. Siete horas de traslado, un médico y un técnico de enfermería a su lado todo el tiempo, y un desenlace distinto al de otros casos recientes de buceo artesanal en la región.

Cómo fue la cadena de evacuación

La llamada de auxilio entró en la Capitanía de Puerto de Melinka a las 20:40, según el teniente Nicolás Briones. Se activó el convenio de cooperación entre el Servicio de Salud Aysén y la Quinta Zona Naval y zarpó la lancha LCR Melinka con el paciente, acompañado por un médico y un técnico en enfermería del Servicio de Urgencias local. Cerca de las 23:30 la embarcación llegó al puerto de Quellón, en Chiloé, donde un equipo del SAMU hizo el trasbordo y continuó por carretera hasta Ancud. Durante el trayecto se administró volumen como parte del manejo inicial y el paciente se mantuvo monitorizado; ingresó en urgencias alrededor de las 03:00, donde el equipo clínico lo esperaba para iniciar la terapia hiperbárica.

“La oportunidad en este tipo de casos es fundamental”, resumió Sebastián Schmolz, jefe del SAMU Chiloé. El director del hospital, Cristian Espinoza, confirmó que el buzo permanecía estable. La Capitanía de Puerto ha abierto investigación sobre las circunstancias del accidente y reiteró a buzos mariscadores y armadores el llamado a respetar las tablas de descompresión y las medidas de autocuidado.

Por qué este caso es noticia

Hace dos semanas contábamos cuatro muertes de buzos artesanales en un solo mes: en Matarani (Perú), un buzo de 29 años llegó al hospital con cámara hiperbárica sin signos vitales tras casi dos horas de traslado; en Piura, 25 muertos por descompresión sin ninguna cámara en la región. Melinka es la misma actividad, el mismo mecanismo y una geografía peor (una isla del archipiélago de las Guaitecas, sin carretera, con la cámara más cercana a un cruce marítimo y 100 kilómetros de ruta). La diferencia estuvo en tres cosas: un protocolo firmado de antemano entre salud y Armada, personal sanitario a bordo durante toda la evacuación y un hospital receptor avisado.

La enfermedad descompresiva no se cura en el trayecto: se trata con oxígeno y recompresión. Pero el trayecto decide si el paciente llega en condiciones de tratarse. Oxígeno al 100 %, fluidos, posición horizontal, monitorización y nada de reinmersión para “aliviar” los síntomas. Lo desarrollamos en nuestra guía sobre la enfermedad descompresiva y en el procedimiento de rescate de buceador.

Lo que sigue pendiente

Que el sistema haya funcionado una noche no cambia el fondo del problema: la faena del erizo se hace con compresor, muchas horas, a profundidades y con repeticiones que ninguna tabla contempla. La Autoridad Marítima pide respetar las tablas de descompresión; para que eso sea posible hace falta que el perfil de trabajo permita cumplirlas, y eso es una conversación entre armadores, cooperativas y autoridad pesquera, no solo entre el buzo y su tabla. Explicamos cómo se leen y por qué existen en tablas de buceo y descompresión.

Preguntas frecuentes

¿Qué le pasó al buzo de Melinka?

Un buzo mariscador de 51 años, con matrícula vigente, presentó un cuadro agudo de enfermedad descompresiva tras una jornada de extracción de erizo el 6 de septiembre de 2026. Fue evacuado por mar a Quellón y por tierra a la cámara hiperbárica del Hospital San Carlos de Ancud, donde ingresó estable.

¿Cuánto tardó la evacuación?

Unas siete horas: la alarma entró a las 20:40, la lancha de la Armada llegó a Quellón cerca de las 23:30 y el paciente ingresó en Ancud alrededor de las 03:00, siempre acompañado por un médico y personal de enfermería.

¿Por qué importa el tiempo hasta la cámara hiperbárica?

Porque la recompresión temprana con oxígeno es el tratamiento de la enfermedad descompresiva y cada hora de retraso empeora el pronóstico. Mantener al paciente monitorizado, con oxígeno y fluidos durante el traslado es lo que permite llegar en condiciones de tratarse.

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