¿Se puede bucear con foramen oval permeable?

Buceador con traje negro y botella de aluminio aleteando sobre un fondo rocoso en agua verdosa, con rayos de sol y una columna de burbujas hacia la superficie

Si eres adulto, tener un foramen oval permeable (FOP) no te aparta del buceo por sí solo: lo tiene aproximadamente uno de cada cuatro adultos, y las guías de SPUMS y del UKDMC no aconsejan buscarlo en el reconocimiento médico de rutina. Pero si ya sabes que lo tienes, la valoración es de un médico de buceo, que tiene en cuenta el tamaño del cortocircuito y el contexto clínico, como haber sufrido cierto tipo de enfermedad descompresiva (ED).

Aviso: información general redactada por un instructor CMAS. No sustituye la valoración de un médico con formación en medicina subacuática ni la de un cardiólogo con experiencia en buceo. No se indican fármacos ni dosis.

En resumen

Dato clave Detalle
Qué es Una comunicación entre las aurículas que no se cerró después de nacer
Cuántos lo tienen El 27,3 % en 965 corazones de autopsia de todas las edades; el 25,4 % entre los 30 y los 79 años (Hagen, 1984)
Cuánto riesgo añade En 230 buceadores, ED grave cinco veces más probable con FOP, pero 5,1 casos por 10.000 inmersiones en los que lo tenían
¿Estudiarlo a todos? No: SPUMS/UKDMC (2025) y el documento europeo (2021) desaconsejan el cribado rutinario
Cuándo estudiarlo Tras una ED cerebral, medular, de oído interno, cardiovascular o cutánea, entre otros supuestos
Opciones Si el cortocircuito se considera de riesgo: dejar de bucear, bucear más conservador o cerrarlo, siempre con un médico de buceo

¿Qué es el foramen oval permeable?

Antes de nacer, la sangre no necesita pasar por los pulmones, y el foramen oval es la compuerta entre las aurículas que la desvía de la derecha a la izquierda. Todo el mundo nace con ella y, según el cardiólogo Peter Wilmshurst, del UK Diving Medical Committee, se cierra durante la infancia y la adolescencia en tres cuartas partes de la población. En el resto queda una rendija que se abre cuando la presión de la aurícula derecha supera a la de la izquierda: es el foramen oval permeable (patent foramen ovale, PFO), y el paso de sangre que permite es un cortocircuito derecha-izquierda (right-to-left shunt).

La cifra de referencia sale de autopsias de la Clínica Mayo: Hagen y colaboradores (1984) encontraron el foramen permeable en el 27,3 % de 965 corazones normales, sin diferencias entre sexos, y menos con la edad: del 34,3 % en las tres primeras décadas al 20,2 % en la novena y la décima. No son buceadores.

¿Por qué importa al bucear?

Muchas inmersiones liberan burbujas en la sangre venosa (venous gas emboli) durante la descompresión, y el pulmón las filtra. Un cortocircuito se salta ese filtro: si la presión de la aurícula derecha sube por encima de la izquierda —al inspirar, al soltar una Valsalva, con el esfuerzo—, parte de las burbujas pasa al lado arterial. Es la embolia gaseosa paradójica (paradoxical gas embolism), y según el documento de posición europeo de 2021 puede ocurrir sin provocación si el FOP es grande y deja pasar sangre en reposo.

Con eso no basta para enfermar. Wilmshurst (2019) pone tres requisitos: un cortocircuito importante, burbujas venosas que lo crucen y un tejido todavía sobresaturado de nitrógeno que las haga crecer. Y el tamaño cuenta: en 200 buceadores a los que se cerró el defecto tras una ED ligada al cortocircuito, la mediana era de 10 milímetros, frente a 5 en los forámenes de la serie de Hagen; la mitad tenía 10 milímetros o más, algo que solo presenta el 1,3 % de la población general.

¿Cuánto sube el riesgo? Torti y colaboradores (2004) estudiaron a 230 buceadores con al menos 200 inmersiones y apego estricto a las tablas; el 27 % tenía FOP. En ellos hubo 5,1 episodios graves de enfermedad descompresiva por cada 10.000 inmersiones, una probabilidad cinco veces mayor que sin FOP y creciente con el tamaño; los autores lo califican de riesgo absoluto bajo. Bove (1998) estimó que el FOP multiplica por 2,5 las probabilidades de una ED grave, sobre una incidencia media de ED grave de 2,28 casos por 10.000 inmersiones en buceadores deportivos, de la Marina de Estados Unidos y comerciales, y concluyó que el riesgo seguía siendo pequeño.

¿Qué tipos de enfermedad descompresiva se asocian al FOP?

La declaración conjunta de SPUMS y del UKDMC de 2025 enumera las formas para las que un cortocircuito grande es factor de riesgo: cerebral, medular, vestibulococlear (oído interno), cardiovascular y cutánea. El dolor articular aislado no figura en la lista.

La cutánea es de las más marcadas: de 61 casos estudiados por Wilmshurst y colaboradores (2001), el 77 % tenía cortocircuito, frente al 27,6 % de 123 buceadores de control, y el 49,2 % lo tenía grande y en reposo, frente al 4,9 %. En el oído interno, Cantais y colaboradores (2003), con 101 accidentes consecutivos de un hospital militar francés, hallaron un cortocircuito grande en 24 de los 34 casos cocleovestibulares y en 12 de 101 buceadores sanos. Mitchell y Doolette (2009) proponen por qué: el oído interno elimina el nitrógeno más despacio que el cerebro, y la burbuja que llega encuentra tejido aún sobresaturado y crece.

Con la médula, los estudios discrepan (Germonpré y colaboradores, 1998; Wilmshurst y Bryson, 2000), aunque la declaración de 2025 la mantiene en su lista.

Una pista importante es la ED que aparece sin haber roto ninguna regla. En un registro checo de 489 buceadores recreativos, Honěk y colaboradores (2019) contaron 36 con una ED «no provocada», sin fallos en el procedimiento de descompresión: el 97,2 % tenía FOP, frente al 35,5 % de los controles.

¿Quién debería hacerse el estudio?

Nadie de rutina. La declaración de 2025, que revisa la de 2015 y que el UKDMC publica en su web, considera que no está indicado buscar un cortocircuito en el reconocimiento de aptitud, ni inicial ni periódico. El documento europeo, que firma entre otras la European Underwater and Baromedical Society (EUBS), coincide, por la desproporción entre un FOP frecuente y una ED rara.

SPUMS y el UKDMC aconsejan plantearlo tras una ED de las formas citadas, con migraña con aura, tras un ictus criptogénico (sin causa aclarada), si un familiar de primer grado tiene un FOP o una comunicación interauricular (atrial septal defect, ASD) o si tienes otra cardiopatía congénita. El documento europeo lo incluye en el estudio de una ED sin factores de riesgo evidentes, y en general no lo recomienda cuando hay una causa clara y corregible, como bucear fuera de los límites de descompresión, o se suman más de dos factores de riesgo.

No todos dicen lo mismo: la página de DAN, elaborada a partir de la declaración SPUMS/UKSDMC de 2015 (ya revisada) y de un taller patrocinado por DAN en el congreso de la UHMS de 2015, habla de estudiarlo tras más de un episodio de ED con esas manifestaciones. Y un consejo práctico de la declaración: hablar antes de la prueba de las consecuencias de un positivo.

¿Cómo se diagnostica?

La prueba recomendada es la ecocardiografía transtorácica con contraste de burbujas (bubble contrast transthoracic echocardiography), en un centro con experiencia en la técnica: se inyecta en una vena del brazo suero salino agitado con un poco de aire y se mira si aparecen burbujas en el corazón izquierdo. La ecografía sin contraste, aunque lleve Doppler color, no basta.

La clave son las maniobras: soltar una Valsalva y hacer una inspiración nasal corta y brusca (sniff) con la aurícula derecha llena de contraste, porque el paso solo ocurre cuando la presión derecha supera a la izquierda. El tamaño se gradúa por las burbujas del corazón izquierdo en el fotograma con más: menos de 6, pequeño; de 6 a 20, mediano; más de 20, grande. Un cortocircuito espontáneo o uno grande provocado es un factor de riesgo inequívoco; uno mediano supone un riesgo menor y mal definido.

El Doppler transcraneal (transcranial Doppler), el que usan el registro checo y la serie francesa, detecta las burbujas al llegar a una arteria cerebral. La ecocardiografía transesofágica (transoesophageal echocardiography) ve mejor las aurículas, pero suele requerir sedación, y Wilmshurst sostiene que así se le escapan forámenes grandes porque no se pueden hacer bien las maniobras. Y no todo cortocircuito es un FOP: también los hay pulmonares, y la declaración pide que los valore un cardiólogo con experiencia en medicina de buceo.

Tengo un FOP: ¿dejo de bucear, buceo más conservador o lo cierro?

Si el cortocircuito se considera ligado a un riesgo mayor, la declaración de 2025 da tres opciones, a decidir con un médico de buceo: dejar de bucear, que califica de la más segura; cerrar el cortocircuito si es auricular, o bucear de forma más conservadora; para estas dos últimas opciones se apoya en estudios de casos y comparativos (nivel III), sin ensayos aleatorizados.

Qué es «conservador» lo concreta con ejemplos, no con una receta: tiempos muy por dentro de los límites sin descompresión aceptados, profundidad inferior a 15 metros, una sola inmersión al día, nitrox planificado con herramientas de aire y paradas someras alargadas a propósito. Con una base menos establecida (consenso de expertos, nivel IV), añade evitar durante al menos tres horas después el ejercicio intenso, cargar peso o hacer fuerza sin necesidad y las Valsalvas forzadas. Nitrox con tablas de aire significa respirar menos nitrógeno del que supone el cálculo, como explica la guía del buceo con nitrox.

Los 15 metros son consenso de expertos, el nivel de evidencia más bajo; Wilmshurst escribió en 2019 que nunca había visto una ED mediada por cortocircuito tras inmersiones con aire a 15 metros o menos sin saltarse ninguna regla. Es un límite médico, no de titulación.

El documento europeo ordena distinto: tras una ED, primero cambios de conducta y de técnica, y el cierre para quien no puede aplicarlos o no le funcionan, subrayando que no hay ensayos aleatorizados que comparen ambas vías.

¿Funciona el buceo conservador? Con cortocircuitos de alto grado, en un registro funcionó peor que el cierre. En el registro checo DIVE-PFO, Honěk y colaboradores (2022) siguieron a 702 buceadores una media de 6,5 años. La ED bajó respecto a antes de entrar en el registro en todos los grupos con FOP; durante el seguimiento no hubo ninguna en el grupo que se lo cerró; con el buceo conservador que aconsejaba el registro, los de grado bajo no se diferenciaron de forma significativa de quienes no tenían FOP (el riesgo estimado era casi cuatro veces mayor, con un margen tan amplio que no permite concluir nada), pero los de grado alto siguieron con más ED que todos los demás. No fue un ensayo aleatorizado: a los de grado alto se les ofrecía elegir entre cerrarlo o bucear de forma conservadora. La guía médica de SPUMS de 2025 dice que hay datos de que la ED sigue siendo frecuente en quienes eligen modificar su buceo, y que esa opción se recomienda hoy menos que antes.

¿Se puede volver a bucear después de cerrar el FOP?

Sí, con condiciones. El cierre percutáneo (transcatheter closure) coloca un dispositivo de oclusión a través de un catéter, sin cirugía abierta. En cámara, Honěk y colaboradores (2014) vieron que no cambia las burbujas venosas pero sí las arteriales: tras 18 metros y 80 minutos, aparecieron en 6 de 19 buceadores con FOP (32 %) y en ninguno de los 15 que lo tenían cerrado.

Para volver, la declaración de 2025 pide una ecocardiografía transtorácica con burbujas y maniobras, como mínimo tres meses después del cierre, que demuestre que el cortocircuito ha desaparecido o se ha reducido lo suficiente, y que el cardiólogo haya retirado la medicación antiagregante potente. El documento europeo es más estricto: buceo sin restricciones solo con el cierre completo confirmado; con cortocircuito residual, solo inmersiones de bajo riesgo.

El cierre no te hace invulnerable. Wilmshurst repasa 20 buceadores con un accidente descompresivo tras el cierre: cinco conservaban un cortocircuito residual importante, por lo general sin eco de control; tres tuvieron síntomas compatibles con embolia gaseosa por barotrauma pulmonar, y los demás habían hecho inmersiones muy provocadoras, por lo general mucho más allá de 50 metros. Según Wilmshurst, bien sellado, el cierre deja un riesgo comparable al de quien no tiene cortocircuito, no un riesgo nulo; el documento europeo recuerda que se han visto ED repetidas tras el cierre. Y es un procedimiento cardiaco; la declaración pide sopesar caso a caso los riesgos y beneficios de cada una de las tres opciones.

¿Y si te lo encontraron por casualidad?

Si te descubren un FOP en una prueba hecha por otro motivo y nunca has tenido una ED, el documento europeo dice qué no hacer: prohibirte bucear por ese hallazgo, pero tampoco hacer inmersiones recreativas de alto riesgo; el médico de buceo debe aconsejarte dejarlo o limitarte a perfiles de bajo riesgo. El mismo documento europeo considera que no hay pruebas para recomendar el cierre como prevención en quien nunca ha tenido una ED. La guía de SPUMS pide valorar con eco de burbujas el FOP ya conocido de un candidato nuevo. En niños y adolescentes es distinto: la guía de SPUMS de 2025 incluye la cardiopatía congénita, FOP incluido, entre los motivos para que no buceen.

Lo que te preguntan en el reconocimiento depende del país y de la escuela. El cuestionario de SPUMS pregunta por «a hole in the heart (PFO, ASD, VSD)»; el cuestionario médico del Diver Medical Screen Committee (DMSC), elaborado con la UHMS y DAN, no nombra el foramen oval en su versión de enero de 2026, aunque sí la cirugía cardiaca y los dispositivos implantables. Si lo tienes diagnosticado, dilo aunque no te lo pregunten.

Siguiente paso

Si has tenido síntomas tras una inmersión, empieza por reconocer los signos de la enfermedad descompresiva y, si fueron vértigo o pérdida de audición, a distinguirlos de un barotrauma de oído. Para planificar con margen, repasa las tablas de buceo y el nitrox. La decisión sobre tu foramen la toma un médico de buceo con el eco delante.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que hacerme una prueba de foramen oval antes de empezar a bucear?

No de forma rutinaria: SPUMS y el UKDMC (2025) y el documento europeo (2021) desaconsejan el cribado sistemático. SPUMS y el UKDMC lo plantean tras ciertas formas de enfermedad descompresiva, con migraña con aura, tras un ictus sin causa aclarada o con antecedentes familiares; el documento europeo, tras una ED sin factores de riesgo evidentes.

¿Qué significa bucear de forma conservadora si tengo un FOP?

SPUMS y el UKDMC dan ejemplos, no una receta: tiempos muy por dentro de los límites sin descompresión, menos de 15 metros, una inmersión al día, nitrox planificado con tablas de aire y paradas someras más largas. Se decide con un médico de buceo.

¿Cuánto hay que esperar para bucear después de cerrar el foramen oval?

Según SPUMS y el UKDMC (2025), como mínimo tres meses: antes hace falta una ecocardiografía transtorácica con burbujas y maniobras, hecha al menos tres meses después del cierre, que confirme que el cortocircuito ha desaparecido o se ha reducido lo suficiente, y que el cardiólogo haya retirado la medicación antiagregante potente.

¿Cerrar el FOP elimina el riesgo de enfermedad descompresiva?

No. Según el cardiólogo Peter Wilmshurst, bien sellado deja un riesgo comparable al de un buceador sin cortocircuito, pero no protege de una inmersión provocadora ni de un barotrauma pulmonar. DAN advierte que no garantiza que la enfermedad descompresiva no se repita.

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