Entre el sábado 22 y el jueves 27 de agosto de 2026 la costa española registró tres accidentes graves de buceo recreativo: un hombre de 56 años falleció en Almería tras sentirse indispuesto a 35 metros; otro de 55 murió en Tarifa tras ser rescatado en parada cardiorrespiratoria; y una mujer de 27 años ingresó grave en Lanzarote con síntomas de ahogamiento incompleto. Ninguna de las causas está confirmada oficialmente. Lo que sí se sabe de cada caso vale para repasar qué hace la diferencia cuando algo va mal bajo el agua.
Almería, 22 de agosto: indispuesto a 35 metros
El aviso al 112 Andalucía llegó sobre las 11:00. Un buceador de 56 años realizaba una inmersión desde embarcación, con varios instructores, en cala Mochuela (Cuevas del Almanzora) y había descendido a unos 35 metros cuando empezó a encontrarse mal. Sus compañeros lo sacaron del agua y lo llevaron a tierra en una zodiac. Uno de los testigos apuntó en la llamada a un posible episodio médico súbito, incluso una crisis epiléptica, pero no hay causa oficial. Se movilizaron Guardia Civil, sanitarios, Salvamento Marítimo y Protección Civil; no fue posible reanimarlo.
Treinta y cinco metros está ya cerca del límite de 40 metros de la certificación de tres estrellas, y es una profundidad en la que el margen para resolver un problema es pequeño: la narcosis empieza a pesar, el consumo de gas se multiplica por 4,5 respecto a superficie y el ascenso hasta la parada de seguridad lleva minutos. Un compañero que lo sacó y lo evacuó rápido hizo todo lo que estaba en su mano.
Tarifa, 26 de agosto: rescatado por una embarcación de recreo
Minutos antes de las 14:00 el 112 recibió una llamada: un buzo en mal estado en el agua detrás de la Isla de las Palomas, a unos diez metros de la costa, en una zona habilitada para el buceo. Según la Guardia Civil, fue rescatado inicialmente por una embarcación de recreo, transferido a Salvamento Marítimo y evacuado al puerto de Tarifa con una posible parada cardiorrespiratoria. En tierra, los sanitarios no consiguieron reanimarlo. Tenía 55 años.
Que quien lo saque del agua sea una embarcación de paso y no su propio grupo es un dato que la investigación tendrá que aclarar. En cualquier caso, la cadena funcionó: llamada, rescate, transferencia, evacuación, RCP. Cuando se pierde a alguien pese a eso, suele ser porque el evento inicial ya era mortal.
Lanzarote, 27 de agosto: ahogamiento incompleto
A las 15:51 el CECOES 112 de Canarias recibió el aviso de que una persona necesitaba asistencia tras un accidente de buceo después de una inmersión en Playa Blanca (Yaiza). La ambulancia medicalizada del Servicio de Urgencias Canario atendió a una mujer de 27 años con síntomas de ahogamiento incompleto, la estabilizó y la trasladó grave al Hospital Doctor José Molina Orosa de Arrecife. Guardia Civil y Policía Local instruyeron diligencias.
“Ahogamiento incompleto” es el término clínico para quien ha aspirado agua y sobrevive al momento. Es una urgencia aunque la persona hable y respire: el daño pulmonar puede progresar durante horas. Quien aspire agua, sale del agua y va al hospital, sin excepciones.
Lo que estos tres casos recuerdan
Aptitud médica. Dos de los tres afectados tenían más de 55 años y en uno se sospecha un evento médico súbito. La formación CMAS exige reconocimiento de aptitud; a partir de cierta edad, o con cualquier antecedente cardíaco o neurológico, repetirlo cada año no es burocracia. Bucear con síntomas, aunque sea un resfriado, tampoco es inocuo: lo explicamos en bucear con resfriado.
Compañero. En los tres casos hubo alguien que dio la alarma y sacó a la víctima. El sistema de pareja no es una formalidad: es quien te saca. Repasa las señales de buceo para “no estoy bien” y “ascendemos”, que se olvidan cuando hace años que no se usan.
RCP y oxígeno. Ante un ahogamiento, cinco insuflaciones iniciales, después 30 compresiones por 2 ventilaciones, y oxígeno al 100 % a 15 litros por minuto en cuanto haya botella. Si hay sospecha de enfermedad descompresiva, el oxígeno es también la primera medida hasta la cámara; tienes el cuadro completo en enfermedad descompresiva.
Nada de esto se improvisa: se entrena. Nuestra guía de rescate de buceador desarrolla el procedimiento de remolque, la salida del agua y la RCP, y el manual de rescate y primeros auxilios sirve para repasarlo cada temporada. A los tres afectados y a sus familias, nuestro respeto.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el protocolo de RCP en un ahogamiento por buceo?
Cinco insuflaciones iniciales y después compresiones y ventilaciones a 30:2, con oxígeno al 100 % a 15 litros por minuto en cuanto esté disponible. Se avisa al 112 antes de empezar si hay más de un rescatador.
¿Qué es un ahogamiento incompleto?
Es el término clínico para la aspiración de agua que no llega a causar la muerte en el momento. Puede empeorar horas después por edema pulmonar, por eso toda persona que aspire agua debe ser evaluada en un hospital aunque parezca recuperada.
¿Un problema médico previo puede causar un accidente de buceo?
Sí. Una crisis epiléptica, un evento cardíaco o un síncope bajo el agua terminan casi siempre en ahogamiento. Por eso el reconocimiento médico de aptitud es obligatorio en la formación CMAS y recomendable cada año a partir de cierta edad.
