¿Se puede bucear después de haber tenido covid?

Buceador que levanta un brazo hacia la superficie iluminada, con el regulador en la boca y una columna de burbujas, sobre un fondo rocoso con algas

Si tu covid fue leve, no te ingresaron y has recuperado la forma física que tenías, la guía vigente del comité médico británico de buceo ya no pide ninguna revisión específica; si te hospitalizaron, necesitas antes la valoración de un médico de buceo, y otras guías la piden también si tuviste neumonía o afectación cardíaca o te quedan síntomas. Las normas de 2020 se han relajado, aunque las guías que siguen publicadas no dicen todas lo mismo.

Aviso: información general redactada por un instructor CMAS. No sustituye la valoración de un médico con formación en medicina subacuática. No se indican fármacos ni dosis.

En resumen

Dato clave Detalle
Covid leve, sin ingreso El UKDMC (mayo de 2024) no pide revisión si has recuperado tu forma física
Hospitalización Médico de buceo; el UKDMC prevé probablemente al menos tres meses sin bucear
Consenso No hay uno único: SPUMS retiró su guía en 2024; DAN Europe mantiene la suya de 2022
Covid persistente Caso a caso y con médico

¿Qué preocupaba al principio de la pandemia?

Al descender, el gas de los espacios aéreos del cuerpo se comprime y al ascender se expande; por eso, como recordaba una de las primeras guías específicas, publicada por Sadler y sus colegas de la Universidad de California en San Diego en Diving and Hyperbaric Medicine (2020), el consenso es que para bucear hacen falta pulmones sanos. Es la ley de Boyle aplicada al pulmón: una zona con atrapamiento aéreo (air trapping) no suelta el aire al ritmo del ascenso y se sobreexpande. Es el barotrauma pulmonar (pulmonary barotrauma), que puede acabar en neumotórax o en embolia gaseosa arterial, como explicaban en la primavera de 2020 cuatro médicos británicos, tres de ellos miembros del UK Diving Medical Committee (UKDMC), en un artículo para Scuba, la revista del BSAC, que el comité sigue enlazando.

La covid inquietaba por varios frentes. El pulmón: la neumonía por covid produce en el TAC opacidades en vidrio deslustrado (ground-glass opacities), y tras el SARS y el MERS se habían descrito fibrosis y atrapamiento aéreo semanas o meses después. Sadler planteaba que esas secuelas podían aumentar el riesgo de barotrauma y que un pulmón dañado podía dejar pasar a las arterias burbujas venosas que normalmente filtra. El corazón: una inflamación cardíaca silenciosa podía destaparse con el estrés del medio subacuático. La coagulación: se preguntaban si la tendencia a la trombosis predispondría a la enfermedad descompresiva, aunque ya entonces veían improbable que persistiera pasada la fase aguda. Y la capacidad de esfuerzo, que puede tardar en volver.

¿Qué encontraron los primeros estudios con TAC?

El dato que citó el UKDMC en 2020 no venía de buceadores. Inui y colaboradores (2020) hicieron TAC al ingresar, con la infección activa, a 104 pasajeros y tripulantes del crucero Diamond Princess con la infección confirmada, de 62 años de media: 41 de los 76 asintomáticos (54 %) y 22 de los 28 con síntomas (79 %) tenían opacidades pulmonares.

En abril de 2020, Frank Hartig, jefe de urgencias de la clínica universitaria de Innsbruck, contó en la revista alemana Wetnotes la revisión de seis buceadores atendidos en su servicio (traducción inglesa que conserva la Sociedad Neerlandesa de Medicina del Buceo): a las cinco o seis semanas, sintiéndose bien, cuatro seguían con cambios estructurales en el TAC, y ninguno recibió de momento el alta para bucear. Eran seis casos, sin revisión por pares.

En Estambul, Mirasoglu y colaboradores (2022) apartaron del agua, de forma temporal, a 13 de 43 buceadores reconocidos tras la covid (11 de los 43 habían estado ingresados), todos por lesiones persistentes en el TAC. En Francia, Morin y colaboradores (2022) evaluaron al mes a buceadores militares: de los 143 no hospitalizados, 41 (29 %) tenían alteraciones en la espirometría o vidrio deslustrado en el TAC, que se normalizaron en tres meses. Ambos equipos concluyeron que todo buceador debía pasar un reconocimiento.

Pero son muestras concretas de 2020 y 2021, no el riesgo de cualquier buceador, y una mancha en el TAC no es un barotrauma. El propio UKDMC reconoce que el riesgo de barotrauma derivado de esas lesiones no se ha cuantificado.

¿Qué decían las guías de 2020 y qué ha cambiado?

La guía de Sadler clasificaba al buceador de la categoría 0 (sin covid, o positivo sin síntomas) a la 3 (cuidados intensivos, ventilación asistida, afectación cardíaca o trombosis), y ya en la leve, tratada en casa y sin falta de oxígeno, pedía espirometría y radiografía de tórax. Su resumen anticipaba que probablemente todos los buceadores que hubieran pasado la covid necesitarían una evaluación médica. El artículo de 2020 que aún difunde el UKDMC aconsejaba consultar a un médico de buceo a cualquiera que se hubiera expuesto al virus o infectado.

Ambos textos preveían cambiar con más datos, y así fue. En marzo de 2021, DAN recordaba que al principio hubo quien pidió descalificar para siempre a cualquiera que hubiera pasado la covid, y que esas propuestas se habían descartado; aun así, aconsejaba no dar por apto a nadie recuperado sin la valoración de un médico, a ser posible de buceo. Tras su conferencia de noviembre de 2021, el UKDMC relajó sus normas en febrero de 2022: las esperas de tres meses (un año tras un ingreso) que había fijado en junio de 2020 pasaron a uno o dos meses (tres tras un ingreso). Y en marzo de 2022, con vacunas y con ómicron, el grupo de San Diego añadió una categoría 0,5, la enfermedad muy leve: síntomas de vías altas o generales (congestión, dolor de garganta, pérdida de olfato o gusto, fiebre, cansancio, dolores musculares) sin síntomas respiratorios bajos ni cardíacos, que ya no requiere pruebas adicionales siempre que el buceador se haya recuperado, no tenga ningún síntoma y haya vuelto a su capacidad de esfuerzo. Para la enfermedad moderada o grave no cambió nada.

¿Qué pasó cuando los buceadores volvieron al agua?

En Australia, David Smart describió en una carta de 2022 la revisión de calidad de su propia consulta: 60 buceadores profesionales vacunados, reconocidos con espirometría y saturación de oxígeno entre dos y cuatro semanas después de la covid. Los 57 con enfermedad muy leve tenían la espirometría estable respecto a su último reconocimiento y volvieron a bucear al mes sin problemas en los tres meses siguientes, aunque el autor advierte de que el dato no se puede extrapolar a buceadores sin vacunar. En Singapur, un estudio retrospectivo de un solo centro publicado en 2024 en Undersea & Hyperbaric Medicine no halló complicaciones ni lesiones de buceo relacionadas en 329 buceadores militares diagnosticados de covid entre 2020 y 2023, una población que los autores describen como vacunada, de bajo riesgo y con infecciones asintomáticas o leves.

El grupo de San Diego publicó en 2024 su serie prospectiva: 112 buceadores, más de la mitad comerciales. El 89,3 % recibió el alta sin restricciones, y de los 64 con enfermedad muy leve, todos los que completaron la evaluación volvieron al agua. Hubo un edema pulmonar por inmersión un año después y una enfermedad descompresiva en un buceador que además dio positivo en covid; los autores reconocen que harían falta más buceadores y más seguimiento para detectar un aumento de accidentes, que son raros. En un estudio publicado en 2026 con datos de 2021, un equipo italiano con investigadores de DAN Europe comparó a 23 buceadores sin vacunar que habían pasado una covid sintomática por la variante alfa, todos con signos de inflamación pulmonar y ninguno en cuidados intensivos, con nueve controles tras tres inmersiones: la función pulmonar no difería, pero sí los marcadores de inflamación. Advierten de que no puede generalizarse a otras variantes y piden prudencia y una valoración individual.

¿Qué dicen hoy las guías sobre bucear después de la covid?

De las guías para buceo recreativo que hemos revisado a septiembre de 2026, la más reciente y explícita es la del UKDMC, de mayo de 2024. Su guía para buceadores de mayo de 2024 establece que quien tuvo una covid sintomática leve o moderada sin hospitalización y ha vuelto a su nivel habitual de forma física no tiene que declararlo, no necesita consultar a un médico referente (medical referee) y puede volver a bucear en cuanto recupere esa forma. El documento para médicos, de mayo de 2024 (su revisión 2.1, del 8 de septiembre de 2025, solo corrigió una referencia), explica que en su conferencia de noviembre de 2023 no les constaban informes de problemas pulmonares relevantes, ni de más barotraumas, en buceadores no hospitalizados que volvieron sin síntomas y en forma. Y deja constancia de que su versión anterior, de febrero de 2022, imponía un mes sin bucear tras un positivo asintomático o síntomas leves de siete días o menos, y dos meses con síntomas moderados o más largos: esas esperas se suprimieron.

En Australia, la South Pacific Underwater Medicine Society (SPUMS) retiró sus documentos sobre covid desde el 1 de enero de 2024: las infecciones leves en buceadores vacunados no han demostrado afectar a la aptitud y, según la opinión experta actual, la covid puede manejarse como cualquier otra infección vírica estacional.

No todo el mundo se ha movido igual. DAN Europe mantiene en su web su actualización de febrero de 2022: no volver antes de siete días tras la recuperación si la infección fue asintomática o con solo congestión o dolor de garganta, y revisión médica a los diez días de recuperarse si hubo enfermedad leve (fiebre, tos, pérdida de olfato, malestar, dolores) sin ingreso ni tratamiento con antivirales, antibióticos, corticoides o heparina; en esos casos pide además pruebas de esfuerzo y de función pulmonar. El grupo de San Diego escribió en 2024 que la evaluación tras la covid le sigue pareciendo indicada incluso sin síntomas. Y la guía para médicos del Diver Medical Screen Committee, que publica la UHMS, mantiene en su versión de mayo de 2023 una frase escrita en 2020: «la comunidad médica no tiene datos suficientes para apoyar los requisitos arbitrarios de pruebas específicas, ni la duración de la convalecencia posterior a la infección».

No hay, por tanto, una guía universal, y en la práctica manda lo que exija tu país, tu agencia o tu centro: el propio UKDMC recuerda que algunos países piden un certificado médico firmado aunque respondas que no a todo el cuestionario.

¿Y si te hospitalizaron o tuviste neumonía?

Aquí sigue haciendo falta un médico. El UKDMC pide a quien necesitó ingreso que haya recuperado su forma física previa, que lo declare y que consulte a un médico referente, y cuenta con que probablemente necesitará al menos tres meses sin bucear y pruebas detalladas, muchas ya incluidas en el seguimiento hospitalario: lleva los informes. Si persisten síntomas respiratorios, cardíacos o cognitivos que comprometan la seguridad, el buceador no es apto. Si no, el médico busca extrasístoles, con electrocardiograma si son frecuentes o hay palpitaciones; hace una prueba de esfuerzo con pulsioxímetro; y descarta un deterioro neurológico o cognitivo.

El motivo es que las lesiones de la enfermedad grave tardan en irse. En un seguimiento de Wuhan de 83 pacientes hospitalizados por covid grave sin ventilación mecánica, con una mediana de 60 años, el 24 % conservaba cambios radiológicos a los doce meses del alta. No eran buceadores, y la guía británica admite que no se sabe cómo se traducen esas lesiones en riesgo de barotrauma. Si hubo afectación cardíaca, trombosis o embolia pulmonar, la guía de Sadler, que sus autores mantienen, lo clasifica como grave aunque no hubiera cuidados intensivos, con electrocardiograma, ecocardiograma y ecocardiograma de esfuerzo.

¿Se puede bucear con covid persistente?

Ninguna de las guías que hemos revisado tiene un protocolo específico. SPUMS pide estudiar caso a caso a quien sufrió complicaciones cardiovasculares, pulmonares o del sistema nervioso central, una tolerancia al esfuerzo reducida de forma persistente o covid persistente (long COVID). El UKDMC condiciona la valoración a que el buceador haya recuperado su forma aeróbica previa y se haya recuperado neurológica y cognitivamente. Y la guía de Sadler aconseja no bucear a quien sigue con síntomas o tiene pruebas alteradas, valorando cada caso.

El cuestionario médico del Diver Medical Screen Committee (DMSC), en su versión de enero de 2026, no pregunta por la covid, pero exige evaluación médica si te cuesta el ejercicio moderado, como «caminar 1,6 kilómetros/una milla en 14 minutos o nadar 200 metros/yardas sin descansar», si en los últimos 12 meses «no he podido participar en una actividad física normal debido a razones de estado físico o de salud», o si tienes «síntomas que afecten a mis pulmones, respiración, corazón y/o sangre en los últimos 30 días y que perjudiquen mi rendimiento físico o mental».

¿Cuándo pedir valoración médica?

Pide valoración a un médico con formación en medicina subacuática si te ingresaron, necesitaste oxígeno o tuviste neumonía; si hubo dolor torácico, palpitaciones, miocarditis o alteraciones cardíacas en las pruebas; si tuviste una trombosis o una embolia pulmonar; si tuviste tos importante o falta de aire, que en la guía de Sadler bastan para pedir espirometría y radiografía; si no has recuperado tu forma física; y si tu país, tu agencia o tu centro lo exigen. Los buceadores profesionales tienen además sus propias normas.

Mientras dure la infección, no buceas: el mismo cuestionario pide evitar el buceo si te encuentras enfermo. Y ante cualquier síntoma persistente o prueba alterada, DAN aconsejaba ya en 2021 consultar a un médico de buceo o llamarles directamente.

Siguiente paso

Si la covid te dejó solo un catarro, el criterio es el de bucear con resfriado. Y para entender por qué el pulmón manda en la aptitud, repasa la ley de Boyle y el artículo sobre el foramen oval permeable.

Preguntas frecuentes

¿Necesito un certificado médico para bucear después de una covid leve?

Según la guía del UKDMC de mayo de 2024, no, si no te hospitalizaron y has recuperado tu forma física previa. Pero DAN Europe mantiene publicada una recomendación de 2022 que aconseja revisión médica tras una enfermedad leve, y tu país, tu agencia o tu centro pueden exigir certificado por su cuenta.

¿Cuánto hay que esperar para bucear después de la covid?

No hay una cifra única vigente. El UKDMC suprimió en mayo de 2024 sus esperas de uno y dos meses y hoy pide haber recuperado la forma física previa; tras una hospitalización prevé probablemente al menos tres meses. DAN Europe, en su texto de 2022, habla de no volver antes de siete días tras la recuperación en los casos sin síntomas o casi.

¿Hace falta un TAC de tórax para volver a bucear?

No de forma rutinaria tras una covid leve. El UKDMC reserva la imagen torácica más completa para quienes fueron hospitalizados y advierte de que se desconoce la capacidad de un TAC para identificar a quién amenaza un barotrauma pulmonar.

¿Se puede bucear con covid persistente?

No mientras tengas síntomas o no hayas recuperado tu capacidad de esfuerzo. SPUMS pide estudiar esos casos uno a uno, y la guía de Sadler recomienda que en la decisión intervenga un médico con formación en medicina subacuática.

Dejá un comentario

Optimized by Optimole