Cinco especies de tiburón cruzan fronteras desde Australia

Un estudio de la Universidad de Queensland publicado el 8 de septiembre de 2026 en Conservation Biology documenta que cinco especies de tiburón incluidas en la Convención sobre Especies Migratorias (CMS) entran y salen de las aguas australianas hacia al menos seis países (Nueva Zelanda, Nueva Caledonia, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Micronesia y Sudáfrica) y hacia alta mar. No marcó ningún animal: revisó 64 estudios ya publicados, y su dato más contundente es lo que falta. De las 29 especies de tiburones y rayas de la CMS que el estudio considera presentes en aguas australianas, 18 no tienen ningún estudio publicado sobre sus movimientos en esas aguas.

En resumen

PreguntaLo que consta
¿Qué estudio es?Bezerra y otros, Conservation Biology, en línea desde el 8 de septiembre de 2026 (DOI 10.1111/cobi.70383)
¿Qué hicieron?Revisión sistemática de estudios de telemetría, marcado-recaptura y foto-identificación publicados hasta junio de 2023
¿Qué especies cruzan fronteras?Cinco: tiburón blanco, tiburón ballena, marrajo dientuso, tintorera y cazón, con 140 ejemplares documentados
¿Hacia dónde?Nueva Zelanda, Nueva Caledonia, Papúa Nueva Guinea, Indonesia, Sudáfrica, Micronesia y alta mar (el texto del estudio añade las Islas Salomón, que no aparecen en su diagrama de conexiones)
¿Qué falta?18 de las 29 especies (62 %) sin estudios de movimientos en aguas australianas; ninguna raya documentada cruzando la frontera de Australia
¿Qué no mide?Tiempo fuera de la zona económica exclusiva australiana, capturas o solapamiento con pesquerías

Qué hizo el estudio, y qué no

El artículo lo firman diez investigadores, con Diego F. Bezerra, doctorando de la Escuela de Medio Ambiente de la Universidad de Queensland, como primer autor y el profesor asociado Daniel C. Dunn, de la misma escuela, como último. Hay coautores de la Universidad de Tasmania, del CSIRO y de la Marine Megafauna Foundation, entre otros.

Es una revisión sistemática con protocolo PRISMA: buscaron entre junio y noviembre de 2023 en Web of Science y Scopus y reunieron, según el artículo, más de 30 años de literatura sobre biotelemetría, marcado-recaptura y foto-identificación. Partieron de las 29 especies de la CMS presentes en aguas australianas, añadieron como casos de estudio al tiburón tigre y al tiburón toro, que no están en la convención, y descartaron los trabajos sin ningún animal dentro de la zona económica exclusiva (ZEE) australiana. Con el resto construyeron modelos de red: zonas usadas por los animales y conexiones entre ellas.

Algunas crónicas en español han contado que la investigación «rastreó los movimientos» o «reconstruyó las rutas» de 29 especies. No es así: según la tabla del apéndice del propio artículo, solo 11 especies tenían algún estudio publicado con animales en aguas australianas, 64 en total, y solo 8 daban para un modelo de red. Las marcas satelitales aportan la mayor parte de lo que se sabe a gran escala: de media, el 79 % de la información de conectividad en cinco de las siete especies de tiburones y rayas con movimientos de gran escala identificados (marrajo dientuso, tintorera, manta de arrecife, tiburón ballena y cazón). En el tiburón blanco, la especie más conectada, pesan más los receptores acústicos y el marcado-recaptura.

Qué especies cruzan y hacia dónde

El tiburón blanco es la especie más conectada. Entre el este de Australia y Nueva Zelanda, el estudio cuenta 18 ejemplares hacia Nueva Zelanda y 14 en sentido inverso, y recoge conexiones con Nueva Caledonia, Papúa Nueva Guinea y Sudáfrica. En total, 34 tiburones de varias especies se movieron entre Australia y Nueva Zelanda.

El tiburón ballena gira en torno a Ningaloo, en Australia Occidental, donde se concentra cada temporada para alimentarse y donde otro equipo les colocó cámaras en la aleta. Según la revisión, 27 ejemplares se movieron entre Australia, Indonesia y Papúa Nueva Guinea, y hay registros desde Ningaloo y desde la Gran Barrera hasta Micronesia.

El marrajo dientuso llegó a Nueva Zelanda y Nueva Caledonia, y un ejemplar viajó desde el afloramiento de Bonney, en el sur de Australia, hasta la dorsal Índica Suroccidental, en alta mar. La tintorera fue hacia Indonesia, Nueva Caledonia y alta mar, y el cazón (Galeorhinus galeus) llegó hasta la ZEE de Nueva Zelanda.

En los estudios revisados no hay ninguna raya documentada cruzando la frontera de Australia. Las mantas de arrecife de Ningaloo y de la Gran Barrera hacen desplazamientos estacionales entre el norte y el sur de cada arrecife sin salir de aguas australianas, según la literatura revisada. Tampoco consta que el tiburón toro salga del país, aunque casi todos sus datos (el 98,4 %) vienen de telemetría acústica. El tiburón tigre, en cambio, sí conecta varias jurisdicciones, y los autores ven en su caso evidencia sólida para incluirlo en el Apéndice II de la CMS.

La «protección desigual»: lo documentado y lo afirmado

Los titulares hablan de «nuevos riesgos» al salir de Australia. El estudio no mide riesgo: no calcula cuánto tiempo pasan los tiburones fuera de la ZEE, ni cruza sus rutas con las flotas pesqueras, ni cuenta capturas. Sí identifica con qué países se comparten y repasa su situación. Australia, Nueva Zelanda, Nueva Caledonia (Francia) y Sudáfrica son signatarios de la CMS y de su memorando sobre tiburones; Indonesia, Papúa Nueva Guinea, los Estados Federados de Micronesia y las Islas Salomón no lo son. Todos los del Pacífico occidental, eso sí, pertenecen a la Comisión de Pesca del Pacífico Occidental y Central (WCPFC), cuya medida sobre tiburones prohíbe el aleteo y retener tiburones ballena, oceánicos de puntas blancas y sedosos.

El riesgo aparece en la nota de prensa de la universidad, del 16 de septiembre, en boca de Bezerra: «Australia hace un trabajo de protección relativamente bueno, pero otras naciones no siempre tienen la misma capacidad para aplicar medidas firmes». Su ejemplo es el tiburón ballena, protegido en Australia y que migra a Indonesia, «donde la pesca podría ponerlo en peligro».

Un dato que no recogen ni el estudio ni la nota: Indonesia declaró al tiburón ballena especie totalmente protegida en 2013, con el decreto ministerial 18/KEPMEN-KP/2013, según su propio plan nacional de acción sobre tiburones y rayas 2016-2020. El artículo recuerda, además, que Indonesia es uno de los países que más tiburón pescan del mundo.

Tampoco Australia aplica la CMS a todas: ha formulado reservas a la inclusión de diez especies de tiburón, entre ellas la tintorera y el cazón, según su departamento federal de Medio Ambiente (DCCEEW), y el artículo cuenta solo 17 tiburones y rayas registrados como migratorios en su ley ambiental federal, la EPBC.

Lo que el estudio no permite concluir

Los autores presentan su trabajo como la conectividad mínima conocida. Dejaron fuera los datos no publicados y advierten de que sus modelos muestran enlaces entre zonas, no trayectorias: sin volver a los datos originales, no sirven para dibujar corredores. Eso choca con la versión de Earth.com, que lo presentó como el primer mapa de adónde van exactamente los tiburones australianos.

Los 140 tiburones que cruzan fronteras son ejemplares seguidos en estudios concretos, no las poblaciones. Y que no haya datos no prueba que no haya viajes: según los autores, la falta de movimientos transfronterizos documentados responde probablemente al tipo de muestreo o a la falta de muestreo, y no a lo que hacen los animales.

El sesgo favorece a las especies emblemáticas y a los países ricos. El tiburón blanco y el tiburón ballena acaparan más de la mitad de los 64 estudios; las tres de pez sierra amenazadas en Australia suman tres, y dos de ellas no tienen ninguno. De las 22 especies de la lista que la UICN clasifica en peligro o en peligro crítico, unos dos tercios no tenían ningún estudio de movimientos en aguas australianas.

Por qué le importa a quien bucea

Parte de estos datos nace donde se bucea, y eso también es un sesgo. El artículo reconoce que el turismo de buceo influye en dónde se reavistan los animales en los estudios de foto-identificación y de marcado-recaptura. Es la otra cara de la ciencia ciudadana: una foto tuya puede servir de dato, pero los datos se amontonan en los mismos pocos lugares.

Para cubrir los huecos, los autores proponen una cortina de receptores acústicos de la red australiana IMOS a lo ancho del estrecho de Torres y más marcas de archivo en especies que capturan las pesquerías de la WCPFC. Qué puede decir una marca y qué no lo contamos en tiburones con sensores.

Preguntas frecuentes

¿Qué tiburones de Australia cruzan fronteras según el estudio?

Cinco especies incluidas en la Convención sobre Especies Migratorias: tiburón blanco, tiburón ballena, marrajo dientuso, tintorera y cazón. El estudio suma 140 ejemplares que entraron o salieron de aguas australianas hacia al menos seis países y hacia alta mar.

¿El estudio marcó tiburones?

No. Es una revisión sistemática de 64 estudios publicados hasta junio de 2023 que usaron marcas satelitales, receptores acústicos, marcado-recaptura o foto-identificación.

¿Demuestra que los tiburones corren más peligro fuera de Australia?

No lo mide: no calcula el tiempo que pasan fuera de la zona económica exclusiva australiana, ni capturas, ni solapamiento con pesquerías. Documenta que Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Micronesia, adonde llegan algunos de estos tiburones, no han firmado la CMS ni su memorando sobre tiburones. El riesgo lo plantea el primer autor en la nota de prensa de la universidad.

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