La Junta de Andalucía está instalando 25 fondeos ecológicos para que los barcos de buceo amarren sin echar el ancla en tres espacios protegidos de la costa de Granada y Málaga, y a 28 de septiembre de 2026 había colocado 17. Son boyas de amarre —las nuevas, sujetas al fondo con un bloque de hormigón o con un anclaje químico en la roca— reservadas a las embarcaciones de apoyo al buceo y con tres horas de amarre como máximo.
En resumen
| Pregunta | Lo que consta |
|---|---|
| ¿Qué se instala? | 25 fondeos: 8 existentes con la línea renovada y 17 con anclaje nuevo |
| ¿Dónde? | 8 en Maro-Cerro Gordo (3 en Nerja, 5 en Almuñécar), 10 en la Punta de la Mona y 7 en Calahonda-Castell de Ferro |
| ¿Cuántos hay ya? | 17, según la Junta el 28 de septiembre |
| ¿Quién puede amarrar? | Barcos de apoyo al buceo, de hasta 12 m de eslora, 3 horas como máximo |
| ¿Cuánto cuesta? | 66.550 euros con IVA, con cargo al proyecto europeo LIFE IP Intemares |
| ¿Quién lo ejecuta? | Centro de Buceo de Benalmádena, S.L., adjudicataria desde el 10 de junio |
¿Dónde van las 25 boyas?
Según la nota de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente del 28 de septiembre, ocho van al Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo —tres en Nerja (Málaga) y cinco en Almuñécar (Granada)—, diez a la Zona Especial de Conservación (ZEC) Acantilados y Fondos Marinos de la Punta de la Mona, en Almuñécar, y siete a la ZEC Acantilados y Fondos Marinos de Calahonda-Castell de Ferro, entre Gualchos y Motril. Estaban puestos los ocho de Maro-Cerro Gordo, cinco de la Punta de la Mona y cuatro de Calahonda; la Junta no dice cuáles.
Los tres que tituló 101TV son los de Nerja, dentro de los 25. Y los «primeros» fondeos de Málaga de los que habló Andalucía Información no lo son: la memoria del contrato cita Maro-Cerro Gordo entre los lugares donde la medida «ya ha sido aplicada con éxito», y el pliego técnico describe esos ocho como fondeos existentes, con anclajes de tipo Manta Ray, a los que se cambia toda la línea.
El pliego nombra cada punto de inmersión. En Maro-Cerro Gordo, Frailes-Cuevas, Los Pasadizos y Los Estratos, que sitúa en la parte malagueña, y Calaiza Playa, Calaiza acantilado, La Huerta y Candelabros 1 y 2, en la granadina. En la Punta de la Mona, Piedra de la Higuera, Roqueo de los 14 metros, Marina del Este, Punta de la Mona, Calita II Medio, Calita III Interior, Piedra del Hombre, Cueva del Jarro, Piedras Altas y Cala del Perro. En Calahonda-Castell de Ferro, Cuevas de las Palomas, La Laja II, Zacatín, El Cerrón, Cala Higuera, La Rijana y Los Tajos (Cueva Hormigonera). Las profundidades estimadas van de 4 a 32 metros, y las boyas nuevas deben quedar al menos a 50 metros del acantilado más próximo.
¿Qué es un fondeo ecológico?
Es un punto de amarre fijo que sustituye al ancla. Según la Junta, en arena se sujeta con un bloque de hormigón armado de 5.500 kilos con una argolla de acero inoxidable, y en roca con anclajes químicos, que el pliego describe como pernos fijados con resina epoxi bajo una placa metálica. La línea lleva un cabo de 32 milímetros, una boya de superficie de 60 litros y un boyarín sumergido de 10 litros que mantiene el cabo vertical para que no roce ni se arrastre por el fondo.
El problema está escrito en las normas de cada espacio. El plan de Maro-Cerro Gordo, aprobado por el Decreto 6/2015, dice que el fondeo en el paraje «supera la capacidad de carga del mismo». La orden de 2025 de la Punta de la Mona atribuye el deterioro, entre otras causas, al fondeo incontrolado de barcos deportivos, sobre todo del puerto de Marina del Este, y al contacto de los buceadores con fondos y paredes.
¿Quién puede amarrar y durante cuánto tiempo?
El pliego obliga a imprimir en cada boya unas instrucciones mínimas: solo embarcaciones de apoyo al buceo con escafandra, de hasta 12 metros de eslora, con viento de hasta fuerza 4 (16 nudos) y tres horas como máximo; si amarra más de un barco, abarloados y sin pasar de 12 metros de eslora sumados.
Encima van las normas de Maro-Cerro Gordo y de la Punta de la Mona. En Maro-Cerro Gordo, el plan de 2015 exige autorización para bucear con escafandra, siempre desde un barco amarrado a las boyas, con seis personas por barco como máximo para particulares y diez más el patrón para empresas de turismo activo. El amarre dura tres horas como máximo y solo de sol a sol, y ningún barco ajeno al buceo puede usar esas boyas. Tampoco se bucea en el Área de Reserva de Cerro Gordo ni en la zona de la playa del Molino de Papel, como detallamos en la guía de buceo en España.
En la Punta de la Mona, la orden de 7 de enero de 2025 pide autorización para bucear desde embarcación, con las mismas tres horas, solo barcos de buceo en las boyas y hasta seis personas por barco para particulares o doce más el patrón para empresas y clubes. Fondear fuera de sus dos zonas de fondeo libre está prohibido, y los centros deben explicar un decálogo —usar solo las boyas, no golpear corales ni gorgonias, recuperar la flotabilidad con el chaleco y no aleteando si se toca fondo— y guardar la lista de participantes con su firma y su documento de identidad.
¿Qué protegen estas boyas?
La Junta habla de arrecifes y praderas de posidonia. El plan de Maro-Cerro Gordo sitúa una pradera de Posidonia oceanica de unas 19 hectáreas frente a la desembocadura del río de la Miel, entre 3 y 12 metros, que describe como vestigio de una pradera mayor. En la roca cita el coral amarillo o candelabro (Dendrophyllia ramea), gorgonias en las zonas más profundas y el coral anaranjado (Astroides calycularis), para el que el paraje es «uno de sus últimos refugios».
La orden de la Punta de la Mona añade que ese coral anaranjado está catalogado como vulnerable en España y en Andalucía, y que la ZEC alberga la población más densa censada en el noroeste del Mediterráneo de madrépora mediterránea (Cladocora caespitosa), en peligro en ese mar según la UICN.
¿Quién paga, quién instala y cuándo acaba?
El contrato se paga con cargo al proyecto europeo LIFE IP Intemares, coordinado por la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica; según la memoria, esos fondos lo cofinancian en un 60 %. Los 66.550 euros son el precio de adjudicación: 55.000 más IVA.
La resolución de adjudicación, de 10 de junio de 2026, recoge dos ofertas. La más barata, de Nodeco Sub, S.L., quedó excluida por no presentar en plazo la documentación previa, y el contrato fue para Centro de Buceo de Benalmádena, S.L. Se firmó el 26 de junio con tres meses de plazo, que la empresa se comprometió a acortar una semana. La Junta no ha dicho cuándo estarán los ocho que faltan, y el perfil de contratante no muestra, a 29 de septiembre, ningún documento posterior a la firma.
Antes hubo intentos fallidos. Un concurso con los mismos dos lotes, Granada-Málaga y Cádiz, quedó desierto en diciembre de 2025 sin ninguna oferta, y en el de 2026 el lote del Estrecho, en Cádiz, se declaró desierto el 1 de junio porque nadie se presentó.
Preguntas frecuentes
¿Puede amarrar cualquier barco a estos fondeos?
No. Según el pliego, son solo para embarcaciones de apoyo al buceo, de hasta 12 metros de eslora y durante tres horas como máximo, y las normas de Maro-Cerro Gordo y de la Punta de la Mona prohíben que amarre en ellas cualquier otro barco.
¿Hace falta permiso para bucear en estos espacios?
En Maro-Cerro Gordo, sí: el buceo con escafandra necesita autorización y se hace siempre desde barco. En la Punta de la Mona la necesita el buceo con embarcación de apoyo; si la inmersión empieza desde la orilla, cerca de la costa y en grupos de hasta cinco, basta con comunicarla antes a la Delegación Territorial de Granada.
¿Son 25 fondeos o tres?
Son 25. Los tres de algunos titulares son los de Nerja, incluidos entre los ocho de Maro-Cerro Gordo. A 28 de septiembre de 2026 había 17 instalados.