El edema pulmonar por inmersión es líquido que pasa de la sangre a los alvéolos mientras buceas, nadas o haces snorkel: no es agua aspirada. Da una falta de aire desproporcionada, tos y a veces esputo espumoso o con sangre, puede ser mortal y se atiende saliendo del agua, con oxígeno y llamando a emergencias. Tras un episodio, SPUMS y el UKDMC desaconsejan con firmeza volver a bucear con botella.
Aviso: información general redactada por un instructor CMAS. No sustituye la valoración de un médico con formación en medicina subacuática. No se indican fármacos ni dosis.
En resumen
| Cuestión | Dato y fuente |
|---|---|
| Qué es | Líquido de los capilares del pulmón, no agua aspirada (declaración SPUMS/UKDMC, 2024) |
| Síntomas | Falta de aire desproporcionada, tos, esputo espumoso o rosado; puede empeorar al subir (según la declaración) |
| Factores de riesgo | Episodio previo, hipertensión, cardiopatía, edad, ser mujer, frío, esfuerzo (según la declaración) |
| Qué hacer | Salir del agua, emergencias, oxígeno, tórax erguido, nada de beber y hospital (según la declaración y el BSAC) |
| Gravedad | Puede ser mortal y repetirse (según la declaración) |
| Volver a bucear | SPUMS y el UKDMC lo desaconsejan con firmeza; consulta a un médico de buceo |
¿Qué es el edema pulmonar por inmersión?
Es un edema pulmonar agudo que aparece al sumergirte. Así lo define la declaración conjunta de 2024 de la South Pacific Underwater Medicine Society (SPUMS) y el United Kingdom Diving Medical Committee (UKDMC), que incluye a buceadores, apneístas, practicantes de snorkel y nadadores, sobre todo triatletas, nadadores de aguas abiertas y de combate. En inglés es immersion pulmonary edema (IPE); el UKDMC usa la grafía británica, IPO, y en nadadores se habla de SIPE.
Lo describió el grupo del cardiólogo británico Peter Wilmshurst, que según la bibliografía de la declaración lo presentó en 1981 como «un nuevo síndrome» y en 1989 lo llamó en The Lancet edema pulmonar inducido por el frío, tras estudiar a once afectados sin anomalía cardíaca demostrable.
¿Por qué se encharcan los pulmones bajo el agua?
Por dos efectos, según la declaración. El agua desplaza sangre de la periferia al tórax y sube la presión en los capilares pulmonares. Y como el centro de tus pulmones (lung centroid) queda por debajo de la superficie o de la fuente de gas, respiras con presión negativa (negative pressure breathing), que un regulador o un recirculador (rebreather) duro de respirar exagera. Más presión en el capilar y menos en el alvéolo: el líquido pasa.
Según la declaración, parece que normalmente hacen falta factores añadidos. El UKDMC cita el frío, que contrae los vasos periféricos, el esfuerzo, el estrés y beber de más antes de entrar.
¿Qué síntomas da y cómo lo detecta el compañero?
El síntoma central es la disnea: una falta de aire desproporcionada para el esfuerzo. La declaración añade tos, esputo espumoso que puede ser rosado o con sangre, respiración húmeda o con sibilancias, opresión en el pecho, cianosis, confusión y agitación y, en los casos graves, pérdida de consciencia y parada cardiorrespiratoria.
Al ascender baja la presión parcial de oxígeno —es la ley de Dalton— y un pulmón encharcado oxigena peor: los síntomas pueden aparecer o empeorar al subir. En la serie de 31 casos de Oceanía de Edmonds y colaboradores (2019), los autores lo vieron más probable en el ascenso o al salir y en buceadores con experiencia —aunque una serie sin grupo de comparación no mide el riesgo—, con una edad media de 53 años, un 58 % de mujeres e inmersiones de 25 minutos de media a una profundidad máxima media de 19 metros.
Las señales que ve el compañero, según la declaración: tose, respira más rápido o gasta más gas del que justifica su esfuerzo, cree que el regulador falla o que se ha quedado sin aire —cambia a su segunda etapa o pide la fuente alternativa— y muestra agitación y urgencia por subir. El BSAC, el club británico de buceo, añade la confusión, nadar sin rumbo y rechazar la fuente alternativa aunque diga que no tiene aire.
Un caso de DAN: agua a 18 °C, aleteo en superficie y un curso inicial
DAN recoge el caso de un hombre de 56 años, en forma y con una hipertensión límite vigilada, en una inmersión desde costa de su curso inicial: agua a 18 °C, traje de 7 mm, guantes y capucha. Tras nadar unos 46 metros en superficie alternando regulador y tubo, sintió en la boya una falta de aire intensa. Pidió ayuda en vez de volver nadando, y durante el remolque a la orilla empezó a toser sangre y se le oían crepitantes. A los diez minutos de salir mejoraba; descansó dos horas y condujo a casa. El estudio posterior no encontró anomalías cardiopulmonares.
DAN apunta al agua fría, el esfuerzo, la resistencia del regulador y del tubo y, quizá, la hipertensión; lo del traje ajustado, dice, está por demostrar. Pedir el remolque fue un acierto: nadando solo, el desenlace podría haber sido mucho peor. Descansar y conducir, en cambio, no es el ejemplo a seguir: DAN pide, al salir, oxígeno si lo hay y atención médica, porque un evento cardíaco agudo puede presentarse igual. Que mejore al poco de salir no descarta nada.
¿Con qué se puede confundir?
La declaración cita como diagnósticos diferenciales la aspiración de agua o el casi ahogamiento, la enfermedad descompresiva pulmonar y el barotrauma pulmonar, que explicamos junto a la enfermedad descompresiva; con esta última, añade, no se conoce asociación. Según DAN, puede empezar en el fondo o al llegar a la superficie, sin ascenso rápido ni agua aspirada. Tú no tienes que decidir cuál es: todas se atienden como una emergencia de buceo y, si le falta el aire, semirreclinado.
Con el ahogamiento se confunde hasta en la autopsia: según el UKDMC, en ambos los pulmones aparecen encharcados y pesados, y por eso se desconoce la incidencia exacta. De dos muertes probables que documentaron Smart, Sage y Davis (2014), en la de la buceadora el patólogo dio como causa el ahogamiento, sin mencionar el edema.
¿Qué gravedad tiene?
Puede ser mortal, advierte la declaración. En un centro hiperbárico francés de referencia, 90 de 288 pacientes (31,3 %) tuvieron una presentación grave: dificultad respiratoria que exigió atención avanzada inmediata, pérdida de consciencia o parada (Kociuba y colaboradores, 2026). Son solo los que llegaron a ese hospital. En la serie de Oceanía, reunida sobre todo con casos de DAN Asia-Pacífico o ya publicados, incluidas autopsias, hubo nueve muertes en 31 casos, que no son una tasa de mortalidad; el 68 % tenía otras enfermedades y el 42 %, cardíacas.
¿Quién tiene más riesgo?
La declaración separa factores propios —un episodio previo, ser mujer, la edad, la hipertensión o una enfermedad cardiovascular— y externos: agua fría, un equipo que obliga a inspirar con presión negativa excesiva, el esfuerzo intenso y la hidratación excesiva.
Henckes y colaboradores (2019) compararon 88 buceadores recreativos con edema con 392 federados franceses elegidos al azar que respondieron (la mitad de los invitados). Salieron como factores independientes tener más de 50 años (odds ratio 3,3), ser mujer (2,2), el esfuerzo (5,5), una inmersión de formación (5,3), pasar de 20 metros (2,0), tomar medicación a diario (2,8), ligada a la hipertensión, y los antiinflamatorios no esteroideos antes de bucear (24,3, con un intervalo de 2,9 a 207: muy imprecisa). Una odds ratio mide asociación, no tu probabilidad absoluta.
En nadadores hay base absoluta: en la Vansbrosimningen, la mayor travesía a nado de Suecia, hubo 211 casos en 47.573 recorridos de cuatro ediciones, de 2016 a 2019 (0,44 %): el 0,75 % en mujeres frente al 0,09 % en hombres, y el 0,08 % de 18 a 30 años frente al 1,1 % desde los 61 (Hårdstedt y colaboradores, 2021). En Peacher y colaboradores (2015), el 72,2 % de 36 afectados reclutados para un estudio fisiológico tenía otra enfermedad, como hipertensión, arritmias o apnea obstructiva del sueño, frente al 24,0 % de 292 casos publicados con factores de riesgo cardiopulmonares identificables, cifra que sube al 44,9 % si se miran solo los recreativos.
¿Qué hacer si le pasa a tu compañero?
Lo primero es salir del agua, que según el UKDMC revierte de inmediato el efecto hidrostático. Los pasos, según la declaración, el UKDMC, DAN y el BSAC:
- Termina la inmersión y asciende de forma segura, sin parada de seguridad y sin separarte de él: según el UKDMC, puede perder la consciencia al subir. Si está muy mal, la declaración contempla omitir la descompresión obligatoria, con oxígeno en superficie, vigilancia de signos de enfermedad descompresiva y aviso a la cámara; DAN recuerda que completarla ayuda a evitar otros problemas potencialmente graves.
- En superficie, flotabilidad positiva sin sobreinflar el chaleco, y fuera del agua cuanto antes y sin que se esfuerce: remólcalo y ayúdalo a salir.
- Llama a emergencias pronto, o que llame otro mientras lo atiendes, aunque mejore: la declaración pide llevarlo a urgencias de un hospital.
- Oxígeno a la máxima concentración posible: con regulador a demanda y mascarilla intraoral si está consciente y lo tolera, el sistema que más oxígeno da según la guía de DAN; si no, mascarilla de no reinhalación a 15 l/min como mínimo.
- Tórax erguido o semiincorporado si está consciente, quieto y sin esfuerzos; quítale el traje si le aprieta, abrígalo y no le des de beber, como pide el BSAC.
La postura es la gran diferencia con la enfermedad descompresiva, en la que las guías ANZCOR prefieren la horizontal si se sospecha una forma precoz, salvo que le cueste respirar. Si dudas y le falta el aire, semirreclinado, como admite también la guía de DAN. Si pierde la consciencia pero respira, posición lateral de seguridad; si no respira, reanimación cardiopulmonar con insuflaciones, según el protocolo de soporte vital en el que te hayas formado, como explicamos en rescate de un buceador.
Tampoco encaja el «hidratar» de la enfermedad descompresiva: la declaración pide restringir los líquidos intravenosos, y ANZCOR, incluso ante una enfermedad descompresiva, solo admite que beba quien está alerta y estable, y si lo indica el médico de buceo.
¿Cómo se previene el edema pulmonar por inmersión?
La edad o el sexo no se cambian; esto sí:
- Tensión arterial controlada: el BSAC pide al hipertenso que consulte a un especialista, y DAN insiste en controlarla.
- No beber de más antes de entrar, como pide el BSAC.
- Evitar el esfuerzo extremo, como luchar contra la corriente: según el BSAC, puede desencadenarlo incluso en gente muy en forma.
- Un regulador revisado, como pide DAN, y fácil de respirar: es un criterio al elegir un regulador.
- Buena protección térmica, porque el frío es factor de riesgo: el grosor del traje cuenta.
- Antiinflamatorios antes de bucear: Henckes aconseja evitarlos a los mayores de 50 años o hipertensos; si los tomas por prescripción, coméntalo con tu médico.
Nada de esto sustituye la valoración médica de quien ya ha tenido un episodio.
¿Puede repetirse?
Sí. Según la declaración, el riesgo de recurrencia es alto, hay recurrencias mortales documentadas y puede repetirse aunque un estudio exhaustivo no encuentre nada. DAN también lo ve probable, y el BSAC sale al paso del «lo mío fue leve»: incluso los síntomas leves aumentan mucho la probabilidad de que se repita.
Son series pequeñas. En un estudio del Instituto Médico Naval israelí repitieron 16 de 70 varones jóvenes que lo sufrieron nadando en un programa de entrenamiento, un 22,9 % (Adir y colaboradores, 2004). De 152 nadadores suecos seguidos 30 meses, 64 volvieron a aguas abiertas y 18 de ellos (28 %) refirieron síntomas al nadar (Kristiansson y colaboradores, 2023). Y 7 de los 11 pacientes de Wilmshurst se habían vuelto hipertensos tras un seguimiento medio de 8 años: por eso la declaración pide controles de tensión de por vida.
¿Se puede volver a bucear tras un edema pulmonar por inmersión?
SPUMS y el UKDMC lo desaconsejan con firmeza: «strongly advises against further compressed gas diving if an individual has experienced an episode of IPO». Piden un estudio cardiovascular a fondo, con tensión arterial de 24 horas y ecocardiograma, porque el edema puede delatar una enfermedad coronaria, valvular o miocárdica, y decidir con un médico de buceo o un cardiólogo con interés en la medicina subacuática. Para el UKDMC, volver suele ser un riesgo demasiado alto, aunque en ocasiones se corrige la causa.
Si aun así alguien vuelve, la declaración exige que esté plenamente informado, incluido que una recurrencia puede ser mortal, y tratado de lo que aparezca, y pide que conozca medidas para reducir el riesgo: protección térmica de calidad y bien ajustada, nada de esfuerzo intenso ni de techos, incluido el de la descompresión, oxígeno a mano al salir, un hospital de referencia cerca, no sobrehidratarse y, con recirculador, sin contrapulmones dorsales. Limitar la profundidad no vale: desde más abajo se tarda más en salir, el oxígeno inspirado cae al subir y se asciende cabeza arriba, con presión negativa.
El cuestionario médico de 2026 del Diver Medical Screen Committee (DMSC), elaborado con la UHMS y DAN, exige evaluación médica antes de un curso a quien lo haya sufrido.
Para evitar recurrencias, la declaración no propone ningún fármaco: el sildenafilo solo se ha estudiado en investigación (Moon y colaboradores, 2016; Martina y colaboradores, 2017), y una revisión sistemática de 2018 calificó de no concluyentes los dos estudios pequeños y sin controles que encontró.
Siguiente paso
Repasa el oxígeno y la reanimación en rescate de un buceador y compáralos con la enfermedad descompresiva: el oxígeno y la llamada coinciden; la bebida no, y la postura solo cuando falta el aire. Y cuéntaselo a tu grupo, porque se detecta antes cuando todos lo conocen: una falta de aire que no cuadra con el esfuerzo basta para terminar la inmersión.
Fuentes
- ukdmc.org
- ukdmc.org
- bsac.com
- Divers Alert Network (DAN)
- DAN World (Divers Alert Network)
- Divers Alert Network (DAN)
- Divers Alert Network (DAN)
- anzcor.org
- PubMed
- PubMed
- PubMed
- Diving and Hyperbaric Medicine
- PubMed
- PubMed
- PubMed
- PubMed
- PubMed
- pmc.ncbi.nlm.nih.gov
- uhms.org
- PubMed
- PubMed
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Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas del edema pulmonar por inmersión?
Según SPUMS y el UKDMC, falta de aire desproporcionada, tos, esputo espumoso, rosado o con sangre, y opresión en el pecho, que pueden empeorar al ascender. Según DAN, puede empezar en el fondo o al llegar a la superficie.
¿El edema pulmonar por inmersión es lo mismo que ahogarse?
No. En el ahogamiento el agua entra desde fuera; en este edema sale de los capilares del propio pulmón. Según el UKDMC, en la autopsia se parecen tanto que los casos mortales pueden confundirse con ahogamientos.
¿Puede pasar en una inmersión poco profunda o en agua templada?
Sí. Al comentar un caso, DAN señala que los síntomas no dependen de la profundidad y que se ha descrito en agua templada, aunque Henckes asoció pasar de 20 metros a más riesgo. SPUMS y el UKDMC no aceptan limitar la profundidad para evitarlo.
¿Qué hago si mi compañero tose y dice que el regulador no le da aire?
Tómalo en serio: según SPUMS y el UKDMC, creer que el equipo falla sin que falle es una señal típica. Asciende con él sin parada de seguridad, sácalo sin que se esfuerce, llama a emergencias, dale oxígeno y mantenlo semiincorporado, sin darle de beber.
¿Puedo volver a bucear después de un edema pulmonar por inmersión?
SPUMS y el UKDMC desaconsejan con firmeza volver a bucear con botella, y el BSAC pide no volver a meterse en el agua, tampoco a nadar o hacer snorkel, hasta que un médico lo autorice. Antes hace falta un estudio cardiovascular completo, y quien vuelva debe saber que una recurrencia puede ser mortal.
