El Bajo de Dentro es una montaña submarina (seamount) situada entre el cabo de Palos y las islas Hormigas, dentro de la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas. Lo que decide si puedes bucearlo no es tu nivel de buceador: es la orden que regula la reserva, con su permiso previo, su cupo diario por punto y su horario. La cota tampoco es la que suele circular. La carta náutica electrónica del Instituto Hidrográfico de la Marina da una sonda de 3,3 metros sobre la cima, y ninguna de las dos órdenes que regulan la reserva fija una profundidad máxima de inmersión.
En resumen
| Qué | Dato verificado | De dónde sale |
|---|---|---|
| Nombre en la carta | BAJO DE DENTRO, objeto de obstrucción de la celda ES400464 | Carta náutica electrónica del IHM |
| Posición aproximada | 37° 38,8′ N · 000° 39,9′ W | Sonda de la carta del IHM, leída sobre el visor IdeIHM |
| Cota mínima | 3,3 m, siempre sumergida | Carta del IHM (valor de sonda) |
| Meseta somera | Zona de sondas de 5 a 10 m, de unos 250 m de diámetro | Carta del IHM (zonas de profundidad) |
| Base del bajo | 30 a 50 m por el lado de tierra; más de 50 m por el este | Carta del IHM (zonas de profundidad) |
| Aguas | Interiores: regula la Región de Murcia | Orden APM/660/2017, art. 1; Orden CARM de 4-6-2014 |
| Permiso | Obligatorio, con tasa, ante la dirección general competente de la Región de Murcia | Orden CARM de 4-6-2014, art. 4 |
| Cupo diario del punto | De 40 a 70 inmersiones según temporada y día de la semana; en enero y febrero no hay buceo autorizado de lunes a miércoles | Orden CARM de 4-6-2014, art. 3.1 (redacción de 2017) |
| Horario | 09:00-19:00 del 1 de abril al 31 de octubre; 09:00-17:00 el resto | Orden CARM de 4-6-2014, art. 3.2 |
| Profundidad máxima en la norma de la reserva | No se fija | Orden CARM de 4-6-2014 y Orden APM/660/2017 |
| Límite legal de la inmersión recreativa | 40 m, con aire o nitrox y sin descompresión programada | Real Decreto 550/2020, art. 18.1 |
| Presión de buceo | En torno al 45 % de todas las inmersiones de la reserva | Informe de seguimiento UMU-IEO, 2017 |
Dónde está y cómo se llega
El Bajo de Dentro está en mar abierto, entre el cabo de Palos y las islas Hormigas, y solo se llega en embarcación. La carta náutica electrónica (electronic navigational chart) del Instituto Hidrográfico de la Marina lo recoge con el topónimo BAJO DE DENTRO, como objeto de obstrucción de la celda ES400464, con una sonda de 3,3 metros en torno a los 37° 38,8′ N y los 000° 39,9′ W. Desde ahí, el faro del cabo de Palos queda a unas 1,3 millas náuticas al suroeste y el faro de la isla Hormiga —cuya posición fija la propia orden ministerial en 37° 39,316′ N y 000° 38,952′ W— a algo menos de una milla al nordeste.
Esa posición lo sitúa de lleno dentro del rectángulo de la reserva marina, definido por la Orden APM/660/2017, de 30 de junio (BOE núm. 165, de 12 de julio de 2017) entre los vértices 37° 38,726′ N – 000° 41,822′ W, 37° 40,826′ N – 000° 37,672′ W, 37° 39,626′ N – 000° 36,722′ W y 37° 37,476′ N – 000° 40,872′ W. Y lo sitúa, además, en la mitad del reparto administrativo que explica todo lo demás: la orden estatal regula solo las aguas exteriores y en ellas autoriza un único punto de buceo, el Bajo de Fuera. El Bajo de Dentro no aparece en ella porque está en aguas interiores, donde la competencia es de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
La inmersión se hace siempre desde embarcación amarrada a la boya del punto. La orden autonómica prohíbe fondear dentro de la reserva, limita a dos las embarcaciones amarradas a cada boya, obliga a izar la bandera A del código internacional de señales durante la inmersión y exige que quede a bordo al menos una persona con titulación de patrón. Las inmersiones desde tierra están expresamente prohibidas, igual que la apnea o el snorkel desde embarcación. Conviene recordar también que la zona queda dentro de la zona de navegación costera asociada al dispositivo de separación de tráfico del cabo de Palos: hay tráfico mercante cerca, y la orden estatal obliga a los buques en tránsito a moverse entre seis y diez nudos dentro de la reserva.
Perfil del bajo: cota mínima, cota máxima y estructura
La cota mínima del Bajo de Dentro es de 3,3 metros, y es un dato de carta, no de folleto. La carta electrónica del IHM registra ese valor de sonda sobre la cima, la clasifica como siempre sumergida —el bajo no vela nunca, ni con la mayor bajamar— y la marca como menos profunda que la zona que la rodea, que es la forma cartográfica de decir “aquí hay un pico”.
Alrededor de esa sonda, la carta dibuja una meseta continua con sondas de entre 5 y 10 metros que se extiende del orden de 110 metros al norte y al sur y unos 170 metros al oeste del pico. Es decir, la parte somera del bajo no es una aguja aislada, sino una plataforma de unos 250 metros de diámetro. A partir de ahí el terreno cae, y cae de forma asimétrica: hacia el oeste y el sur la carta pasa a la franja de 10 a 20 metros, después a la de 20 a 30 y luego a la de 30 a 50; hacia el este, a unos 200 metros del pico, el fondo ya está en la franja de más de 50 metros. Las distancias son medidas sobre la propia carta y hay que leerlas con la tolerancia de decenas de metros que ella misma admite.
Eso permite ordenar las cifras que circulan. El portal de turismo de la Región de Murcia publica un rango de 3,3 a 50 metros para este punto, que coincide con la carta. Esa ficha oficial no atribuye al punto ningún nivel ni dificultad, así que no respalda ninguna afirmación sobre qué buceador puede bajar. Las fichas de los centros de la zona suelen describirlo como una montaña que asciende desde los 40 metros hasta una cota mínima de 3 metros: también es compatible, porque 40 metros es la profundidad del fondo por el lado de tierra, que es por donde se suele plantear la inmersión. La diferencia entre “3” y “3,3” es de redondeo. La que importa es otra: la cota máxima no es un número del punto, sino una decisión de ruta. Por el lado de tierra te quedas en el entorno de los 40 metros; si te descuelgas hacia el este, el fondo pasa de los 50.
Dos advertencias sobre la propia carta, porque en una ficha de seguridad no se pueden omitir. La primera es la calidad del dato: el IHM clasifica esta zona en la categoría B de confianza, con un levantamiento realizado entre 1994 y 1997 a escala 1:10.000. En esa categoría la posición de los objetos puede desviarse hasta unas decenas de metros, así que ningún objeto tiene por qué estar exactamente donde lo dibuja la carta. Eso importa para el amarre: el único objeto de instalación de amarre (mooring facility) que la carta registra en la zona, de tipo boya de amarre, está en 37° 38,68′ N y 000° 39,94′ W, unos 184 metros al sur del pico y sobre fondo de 30 a 50 metros, no sobre la meseta somera. La carta no dice a qué punto de buceo sirve esa boya, de modo que, si es la que se usa aquí, el descenso no empieza en 5 metros sino sobre el veril, y el perfil de la inmersión depende de dónde amarre la embarcación. Conviene confirmarlo con quien organiza la salida. La segunda es la resolución: una carta a 1:10.000 no dibuja agujas, canales ni cuevas de pocos metros. Las estructuras que describen los centros —una cueva en la cara norte con salida hacia los 9 metros, y dos promontorios con un canal al oeste del fondeo— no están en ninguna fuente cartográfica que hayamos podido consultar. Son descripciones de quien bucea el punto, y así hay que tomarlas.
Qué autoriza la reserva marina: permiso, cupo y profundidad máxima
Para bucear el Bajo de Dentro necesitas autorización previa de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y tu inmersión cuenta contra un cupo diario asignado a ese punto concreto. La norma aplicable es la Orden de 4 de junio de 2014 de la Consejería de Agricultura y Agua (BORM de 12 de junio de 2014), que regula las actividades subacuáticas en aguas interiores de la reserva marina, en la redacción que le dio la Orden de 31 de julio de 2017 (BORM de 5 de agosto de 2017). Esa orden autoriza seis zonas de buceo —Bajo de la Testa, Bajo de Piles 1, Bajo de Piles 2, Bajo de Dentro, Bajo de la Morra y Las Palomas— y prohíbe con carácter general la actividad en la reserva integral. Esa zona la define la orden estatal como una circunferencia de 0,5 millas náuticas de radio centrada en el faro de la isla Hormiga, y el informe de seguimiento científico precisa qué queda dentro: el entorno de la isla Hormiga, el bajo El Mosquito y los islotes El Hormigón y La Losa. Ahí no se bucea.
El cupo del Bajo de Dentro, tal como lo fija el artículo 3.1, es este:
| Temporada | Lunes a viernes | Sábados, domingos y festivos |
|---|---|---|
| Junio, septiembre y Semana Santa | 50 | 70 |
| Julio y agosto | 50 | 70 |
| Abril, mayo y octubre | 40 | 60 |
| Noviembre, diciembre y marzo | 40 | 60 |
| Enero y febrero | No autorizado de lunes a miércoles | 60, de jueves a domingo y festivos |
La fila de enero y febrero conviene leerla despacio: la tabla del artículo 3.1 solo tiene para esos dos meses una columna, la de jueves, viernes, sábados, domingos y festivos. De lunes a miércoles no es que el cupo sea libre, es que el punto no está autorizado. La Semana Santa, a efectos de esta orden, va del viernes de Dolores al lunes de Pascua, ambos incluidos. El horario también es norma: de 09:00 a 19:00 del 1 de abril al 31 de octubre, y de 09:00 a 17:00 del 1 de noviembre al 31 de marzo. Los centros y clubes de buceo autorizados tramitan autorizaciones colectivas con una clave de acceso, y el artículo 4.5 reserva el 10 % de los cupos máximos diarios para las inmersiones que no se tramitan a través de ellos, que es la vía del buceador que va por su cuenta. La solicitud lleva tasa.
Aquí está la confusión que más se repite. Los cupos que publica el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en su ficha de características de la reserva —13 inmersiones diarias en junio y septiembre y 25 en julio y agosto para aguas exteriores, 37 y 75 para aguas interiores— no coinciden con las órdenes en vigor. La Orden APM/660/2017 fija para las aguas exteriores 30 inmersiones diarias en temporada alta y 13 en temporada baja, con horario de 09:00 a 18:00 y de 10:00 a 16:00 respectivamente, y exige a los buceadores acreditar 25 inmersiones previas, al menos una en el último año. Los cupos de aguas interiores de esa ficha ministerial, 37 y 75, son los que fijaba la Orden de 19 de julio de 2001 de la Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente —75 buceadores al día en los meses de verano y 37 el resto del año—, es decir, los anteriores a la orden autonómica de 2014. Publicamos el conflicto, no una media: el dato que obliga es el de la orden, y para el Bajo de Dentro la orden es la de la Región de Murcia.
Y la cifra que todo el mundo busca y ninguna norma da: ninguna de las dos órdenes fija una profundidad máxima de inmersión. Lo hemos comprobado leyendo ambos textos completos. Lo que sí pone límite es otra cosa. Por un lado el Real Decreto 550/2020, de 2 de junio, que sitúa el buceo recreativo autónomo en 40 metros, solo con aire o nitrox, sin paradas de descompresión programadas, con acceso directo a la superficie y con la pareja como unidad mínima en el agua. Por otro, tu titulación: en el sistema CMAS-FEDAS-FAAS son 20 metros para el nivel 1 estrella, 30 para 2 estrellas y 40 para 3 estrellas, mientras que el primer nivel de PADI y SSI se recomienda hasta 18 metros. Ese límite de 20 metros no va solo, y es la mitad que suele omitirse: la ficha federativa del buzador una estrella (B1E / 1★ CMAS) lo habilita hasta 20 metros “siempre acompañado por un buzo de igual o mayor rango, bajo la supervisión de un Guía de Buceo”. Traducido a este punto: con 1 estrella no se bucea el Bajo de Dentro por cuenta propia. La parte somera permite un perfil de 5 a 10 metros, dentro de ese límite, pero el amarre que registra la carta está sobre fondo de 30 a 50 metros, es un bajo de mar abierto y no existe ninguna serie pública de corriente ni de visibilidad del punto, de modo que quién puede bajar ese día lo decide el guía de la inmersión con las condiciones a la vista, no una tabla de profundidades. Si tienes dudas sobre equivalencias entre agencias, las tienes ordenadas en nuestra guía de certificaciones de buceo.
Un último dato que no es normativo pero sí relevante. El informe de seguimiento de la reserva de 2017, firmado por la Universidad de Murcia con el Instituto Español de Oceanografía para el Servicio de Pesca y Acuicultura de la Región de Murcia, calcula que el Bajo de Dentro recibe del orden del 45 % de todas las inmersiones de la reserva —que en 2016 fueron algo menos de 28.000, la cifra más alta desde que hay registro— y documenta que la densidad de colonias vivas del briozoo Myriapora truncata, la especie que usan como indicadora de fragilidad, es varias veces mayor en la reserva integral, donde no se bucea, que en los bajos de Dentro y Piles. El informe se contradice a sí mismo en la magnitud y publicamos el conflicto en lugar de elegir la cifra más llamativa: sus conclusiones hablan de seis veces, mientras que los resultados de la campaña de 2017 dan 4,5 veces, con 29,6 ± 5,49 colonias por metro cuadrado en la reserva integral frente a 6,5 ± 1,82 en los bajos. El mismo informe advierte de que la ampliación de cupos de 2017 fue una decisión de gestión y no una conclusión del seguimiento científico. Bucear aquí con un control de flotabilidad impecable y sin apoyar nada no es una recomendación de cortesía: es la variable que ese seguimiento mide.
Corriente y visibilidad: qué dice la serie de la zona
No existe ninguna serie pública de corriente ni de visibilidad medida en el Bajo de Dentro, y conviene decirlo antes de dar ningún número. La serie oficial más cercana es la de la boya de Cabo de Palos de Puertos del Estado (código 2610, red exterior), pero está fondeada en 37,650° N y 0,310° W, sobre 230 metros de fondo, a unos 31 kilómetros al este del bajo. Describe el oleaje en mar abierto, no lo que te vas a encontrar sobre una meseta de 5 metros a una milla del cabo.
Con esa reserva, la serie es útil para planificar un viaje. Entre julio de 2006 y enero de 2026, la altura significativa de ola en esa boya se mantuvo por debajo de 1 metro el 62,5 % del tiempo y por debajo de 1,5 metros el 83,6 %, y superó los 2,5 metros solo el 2,8 % del tiempo. La estacionalidad es marcada: en verano —de junio a agosto— el 75,4 % del tiempo la ola estuvo por debajo de 1 metro, mientras que en invierno —de diciembre a febrero— ese porcentaje baja al 55,2 % y los estados de mar por encima de 2,5 metros pasan del 0,4 % del tiempo en verano al 4,8 % en invierno. Si quieres el marco general de cuándo bucear cada mar, lo desarrollamos en la mejor época para bucear.
Sobre el viento hay un dato operativo con fuente. El informe de seguimiento de 2017 justifica la apertura del punto de Las Palomas, bajo el faro del cabo, precisamente porque, en sus palabras, sirve para “permitir el buceo dentro de la reserva en condiciones de mala mar (con vientos de lebeche)”, es decir, de componente suroeste. Traducido: cuando entra lebeche, los bajos abiertos de la reserva, el de Dentro entre ellos, dejan de ser viables y la alternativa es la zona costera. Ese es el criterio que aplica el servicio de la reserva cuando reasigna puntos. En aguas exteriores la mecánica está incluso escrita: la orden estatal obliga a los centros a remitir con una semana de antelación su previsión de inmersiones para programar el uso de las boyas, y a comunicar en cada salida el punto elegido, de modo que si está ocupado el servicio de la reserva propone otro.
De la corriente no podemos publicar una serie. La boya de Cabo de Palos es de tipo Seawatch y sí mide corriente, con datos en tiempo real en el portal Portus de Puertos del Estado, pero no hemos localizado ningún régimen medio publicado de ese parámetro para esa estación, y en todo caso mediría la corriente superficial en mar abierto, no la aceleración local sobre un bajo, que es un fenómeno de escala métrica. Lo mismo vale para la visibilidad: no hay ninguna serie pública. Cualquier cifra de visibilidad “típica” que encuentres para este punto procede de la experiencia de quien la escribe, no de una medición.
Lo que no se ha podido confirmar
Esta parte también es la ficha. Un punto bien documentado lo es porque se sabe qué se sabe y qué no.
- A qué punto de buceo sirve el amarre que figura en la carta. La carta del IHM sí registra una boya de amarre en la zona, en 37° 38,68′ N y 000° 39,94′ W, unos 184 metros al sur del pico y sobre fondo de 30 a 50 metros, y es la única que aparece. Lo que la carta no dice es a qué punto de buceo sirve ni si es la que usan los centros, y su categoría B de confianza admite una tolerancia de posición de decenas de metros. No hemos localizado ninguna publicación de la administración con las coordenadas oficiales de las boyas de los puntos de buceo de la reserva.
- La cueva y las agujas. No aparecen en la cartografía consultada. Son descripciones de los centros que bucean el punto.
- Corriente y visibilidad. Sin serie pública, ni oficial ni científica.
- Temperatura del agua en el punto. El banco de datos de Puertos del Estado no publica informe de clima medio de temperatura para la boya de Cabo de Palos.
- El reparto del cupo entre centros. La orden prevé que la dirección general asigne cupos parciales por resolución. Esas resoluciones existen y se publican en el BORM, pero no las hemos revisado una a una, así que no podemos decir qué porcentaje tiene asignado cada entidad en la temporada en curso.
- La vigencia exacta del texto autonómico. El BORM no permite consulta automatizada, de modo que hemos trabajado sobre la versión consolidada tras la modificación de 31 de julio de 2017, consultada en septiembre de 2026. Antes de planificar, comprueba en el propio boletín que no hay una modificación posterior. Y ten en cuenta una incoherencia de la norma: su artículo 4.1 remite a la Orden de 14 de octubre de 1997 de normas de seguridad, que está derogada desde 2020 por el Real Decreto 550/2020. El marco de seguridad que se aplica hoy es el del real decreto.
Antes de plantearte esta inmersión
El Bajo de Dentro es una inmersión técnicamente accesible dentro de un espacio protegido saturado, y ese es el resumen honesto. El perfil somero no exige un nivel alto, pero sí cumplir las condiciones de tu titulación —con 1 estrella, acompañado por un buzo de igual o mayor rango y bajo la supervisión de un guía—, y además necesitas el permiso, encajar en el cupo del día y llegar con la flotabilidad resuelta, porque el punto más frecuentado de la reserva es también el que más señal de impacto acumula. El trámite se inicia en la solicitud de autorización de inmersión de la Región de Murcia, y si vas con un centro lo tramitará él, pero la responsabilidad de llevar el título en vigor, el seguro de accidentes y responsabilidad civil que exige el Real Decreto 550/2020 y la declaración responsable sobre tu estado de salud sigue siendo tuya. Conviene recordar que la reserva tiene dos regímenes: en aguas exteriores, en el Bajo de Fuera, la orden estatal pide además reconocimiento médico en vigor y acreditar 25 inmersiones previas, al menos una en el último año.
Si buscas el contexto del destino y del resto de puntos del país, el punto de partida es la guía de buceo en España; si lo que te interesa es qué cambia cuando un perfil deja de ser recreativo, lo tienes en qué es el buceo técnico. Y si lo que falta es el escalón de formación de buceo que abre estos perfiles, o la teoría para planificarlos, está en nuestros manuales de buceo.
Preguntas frecuentes
¿Qué profundidad tiene el Bajo de Dentro?
La carta electrónica del Instituto Hidrográfico de la Marina da una sonda de 3,3 metros sobre la cima, rodeada de una meseta con sondas de entre 5 y 10 metros. Esa meseta cae a un fondo de 30 a 50 metros por el lado de tierra y a más de 50 metros por el lado de fuera. Las cifras de 3 a 50 metros que publican el portal de turismo de la Región de Murcia y los centros de la zona son compatibles con la carta.
¿Hace falta permiso para bucear en el Bajo de Dentro?
Sí. El Bajo de Dentro está en aguas interiores de la reserva marina, y la Orden de 4 de junio de 2014 de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia exige autorización previa y el pago de la tasa correspondiente. Los centros y clubes de buceo autorizados tramitan autorizaciones colectivas; las inmersiones que no pasan por un centro o un club disponen del 10 % del cupo diario.
¿Cuántos buceadores pueden bajar al Bajo de Dentro cada día?
El cupo lo fija por punto y por temporada el artículo 3.1 de la Orden de 4 de junio de 2014, en su redacción de 2017. Para el Bajo de Dentro va de 40 inmersiones diarias entre semana en temporada media y baja a 70 los sábados, domingos y festivos de temporada alta. En enero y febrero la tabla solo contempla jueves, viernes, sábados, domingos y festivos, con 60 inmersiones: de lunes a miércoles el punto no está autorizado. Los guías no computan en el cupo de la orden estatal; la autonómica no los excluye expresamente.
¿Qué profundidad máxima autoriza la reserva marina?
Ninguna. Ni la orden autonómica que regula las aguas interiores ni la orden estatal de 2017 fijan una cota máxima de inmersión. El límite lo ponen otras dos cosas: el Real Decreto 550/2020, que sitúa el buceo recreativo autónomo en 40 metros con aire o nitrox y sin descompresión programada, y tu titulación, que en el sistema CMAS-FEDAS-FAAS son 20 metros para 1 estrella, 30 para 2 estrellas y 40 para 3 estrellas. Esos límites llevan condiciones: el nivel 1 estrella bucea hasta 20 metros siempre acompañado por un buzo de igual o mayor rango y bajo la supervisión de un guía de buceo, no por su cuenta.
¿Se puede bucear el Bajo de Dentro desde tierra o de noche?
No. La orden autonómica prohíbe expresamente las inmersiones desde tierra y la práctica de apnea o snorkel desde embarcación dentro de la reserva, y también bucear fuera del horario autorizado, que termina a las 19:00 entre abril y octubre y a las 17:00 el resto del año: eso deja fuera la inmersión nocturna, que en aguas exteriores la orden estatal sí prohíbe con esas palabras. Tampoco se puede fondear: la embarcación tiene que amarrarse a la boya del punto, con un máximo de dos embarcaciones por boya.
