El recall del Hollis DG03 retiró en julio de 2013 unos 1.000 ordenadores de buceo porque, usados con su transmisor de presión, podían mostrar una presión de botella incorrecta: según la propia Hollis, en los dos casos comunicados la pantalla no reflejó los cambios de presión durante inmersiones enteras. La solución fue actualizar el software de la revisión 1A a la 1B.
En resumen
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Producto | Ordenador de buceo Hollis DG03 |
| Aviso | CPSC, 11 de julio de 2013 (n.º 13-236) |
| Unidades | Unas 1.000, números de serie del 100 al 1142 con software Revision 1A |
| Venta | Distribuidores autorizados de Hollis en EE. UU., julio de 2011 a mayo de 2013, unos 500 dólares |
| Fallo | Con transmisor, presión de botella incorrecta: 2 informes, sin lesiones comunicadas |
| Solución | Actualizar el sistema operativo a la revisión 1B |
Qué dijo la CPSC
El aviso de la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de Estados Unidos es breve. Hollis, de San Leandro (California), retiraba voluntariamente sus ordenadores DG03 porque, cuando se usan con el transmisor integrado opcional, pueden funcionar mal y mostrar al buceador una lectura incorrecta de la presión de la botella. La consecuencia que describe la agencia es la que cualquier instructor imagina: el buceador podría agotar su gas sin saberlo y ahogarse.
El aviso de la CPSC se limita a decir que Hollis había recibido dos informes de mal funcionamiento. El detalle lo dio la propia marca en su comunicado del 11 de julio de 2013: según Hollis, en los dos casos el DG03 no mostró cambios en la presión de la botella a lo largo de inmersiones completas. No se comunicó ninguna lesión.
La CPSC identifica como fabricante a Pelagic Pressure Systems, también de San Leandro, y da Estados Unidos como país de fabricación. El DG03 se describe como un ordenador redondo y negro de unas 2,5 pulgadas (algo más de 6 cm) de diámetro, con pantalla digital y que se lleva en la muñeca.
Qué unidades entraron
El recall no afectaba a todos los DG03. La CPSC acota tres condiciones:
- Número de serie entre 100 y 1142.
- Uso posible con transmisor de presión de botella.
- Software «Revision 1A», que el propio ordenador muestra en pantalla.
Se vendieron en distribuidores autorizados de Hollis en todo Estados Unidos entre julio de 2011 y mayo de 2013, por unos 500 dólares.
Cómo se resolvió
No hubo que devolver el ordenador. La instrucción de la CPSC era dejar de usarlo hasta actualizar su sistema operativo a la revisión 1B, que se podía descargar de la web de Hollis o pedir a un distribuidor autorizado.
Un recall resuelto solo con software tiene una ventaja —el arreglo es rápido y no exige enviar nada— y un riesgo: quien no se entera del aviso sigue buceando con el software viejo, porque nada en el aparato cambia de aspecto.
La causa, según Hollis
La CPSC no entra en la causa técnica: habla de una lectura incorrecta y de dos informes de mal funcionamiento. Una presión congelada es, en efecto, una presión que va quedando por encima de la real a medida que respiras. La explicación está en el comunicado de Hollis: según la marca, el fallo aparecía si el receptor de presión del DG03 se apagaba tras 10 minutos en superficie antes de la inmersión; se perdía el enlace con el transmisor y no se recuperaba al empezar a bucear. La revisión 1B modificó el software para que el receptor no se apagara.
Tampoco fue un recall masivo: unas 1.000 unidades y ninguna lesión comunicada. Su interés no está en el tamaño, sino en el tipo de fallo.
Por qué un fallo así es peligroso
Un transmisor que se desconecta suele avisarte: aparece un mensaje, desaparece el dato, salta una alarma. En el DG03, según Hollis, la pérdida del enlace acabó en una presión que no cambiaba, y un valor que se queda quieto es más traicionero, porque parece una lectura válida. Si tu gestión del gas depende de ese número, no tienes ninguna señal de que algo va mal hasta que la respiración se endurece.
Por eso los procedimientos de gestión del gas insisten en contrastar. Si conoces tu consumo, sabes aproximadamente cuántos bares deberías haber gastado a los 20 minutos; una cifra que no encaja es una alarma aunque el ordenador no la dé. Calcular tu consumo en superficie (SAC) es exactamente eso, y lo explicamos en cómo calcular tu consumo de aire. Si la teoría te queda lejos, un manual de buceo con la teoría de la gestión del gas es el sitio para repasarla.
Qué hacer si buceas con integración de aire
- Consulta la versión de software de tu ordenador y los avisos del fabricante, sobre todo si lo compraste de segunda mano.
- Lleva manómetro analógico. Es la redundancia más barata que existe y no depende de pilas ni de software. Lo defendemos también en la guía de compra de ordenadores de buceo.
- Comprueba al principio que la presión del ordenador y la del manómetro coinciden, y vuelve a mirar las dos durante la inmersión: si una se mueve y la otra no, fíate de la mecánica y termina la inmersión.
- Si la presión deja de bajar, trátalo como un fallo, no como una buena noticia. El protocolo de qué hacer si te quedas sin aire empieza mucho antes de quedarte sin aire.
El transmisor puede fallar también por el lado del hardware, como mostró el recall del Suunto Tank POD en 2017. Otros casos, con sus fuentes oficiales, están reunidos en el recopilatorio de recalls de equipo de buceo.
Fuentes
soybuzo.com resume y cita lo que publican estas fuentes. Los datos, cifras y valoraciones son responsabilidad de quien los publica: ante cualquier duda, consulta el documento original y, para tu equipo, al fabricante o a tu centro de servicio.
Preguntas frecuentes
¿Qué Hollis DG03 entraron en el recall?
Según la CPSC, los DG03 con números de serie del 100 al 1142 que pudieran usarse con transmisor de presión y que mostraran en pantalla el software «Revision 1A». Se vendieron en Estados Unidos entre julio de 2011 y mayo de 2013, a unos 500 dólares.
¿Cuál era el fallo del Hollis DG03?
Usado con el transmisor opcional, el ordenador podía funcionar mal y mostrar una presión de botella incorrecta. Según el comunicado de Hollis, en los dos casos que recibió el ordenador no reflejó los cambios de presión durante inmersiones completas. La CPSC no recoge lesiones comunicadas.
¿Cómo se arreglaba?
Con una actualización del sistema operativo del ordenador a la revisión 1B, que se podía descargar de la web de Hollis o pedir a un distribuidor autorizado. Hasta hacerla, la CPSC indicaba no usar el ordenador.
¿Afectaba a los DG03 usados sin transmisor?
El aviso describe el fallo en el uso con el transmisor integrado de presión y limita el recall a las unidades que podían usarse con él. Aun así, cualquier DG03 con software 1A debería actualizarse antes de bucear.